Los papeles del Merval volvieron a terreno negativo, mientras el riesgo país cedió a 758 unidades y la mirada sigue puesta en Brasil.
Luego de haber iniciado la rueda con cotizaciones en verde, el mercado financiero argentino no logró sostener la tendencia positiva y revirtió de forma brusca sus ganancias iniciales durante la mañana de este martes.
Volatilidad en la Bolsa porteña, ADRs mixtos y leves movimientos cambiarios
Los activos cotizados en el índice MSCI Merval operan con una caída promedio del 0,8%, mientras que los certificados ADR de compañías argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York exhiben una tendencia mixta sin encontrar un rumbo uniforme tras el sacudón de la jornada previa.
En el mercado cambiarío, el tipo de cambio del dólar oficial inició las operaciones de la rueda sin modificaciones,ubicándose en $1.510 para la punta compradora y $1.560 para la venta en las pizarras bancarias. En tanto, los títulos públicos de la deuda soberana insinúan una modesta recuperación técnica, factor que permitió un leve retroceso en el índice de riesgo país elaborado por el banco JPMorgan, el cual descendió apenas 7 unidades para situarse en los 758 puntos básicos.
El coletazo de la jornada negra y las dudas sobre las medidas en Brasil
La inestabilidad reinante en la plaza financiera local ocurre inmediatamente después del durísimo castigo que sufrieron los títulos locales al inicio de la semana. Durante el lunes, las acciones y los bonos soberanos fueron arrastrados por el colapso de los mercados brasileños: los papeles bursátiles registraron pérdidas promedio del 3%, mientras que los títulos de deuda en dólares retrocedieron hasta un 2,5% por el pánico de los inversores.
Los operadores y analistas de la City porteña mantienen centrada su atención en la evolución macroeconómica del principal socio comercial de la región. El foco de incertidumbre radica en qué medidas económicas y ajustes fiscales implementará el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para corregir los desequilibrios de la economía brasileña, evaluando de forma directa el nivel de impacto que dichas políticas generarán sobre el comercio exterior y la dinámica financiera de la Argentina.
