La estrategia busca transformar el gas no convencional del yacimiento neuquino en urea sintética para abastecer la alta demanda agroindustrial del Mercosur. La iniciativa plantea una directa competencia comercial con Bolivia, país que destina el 85% de su producción de urea a la exportación.
La Argentina proyecta consolidar un polo petroquímico alimentado por los recursos no convencionales de Vaca Muerta para convertirse en un proveedor estratégico de fertilizantes en Sudamérica. La iniciativa apunta a agregar valor al gas natural mediante la producción masiva de urea nitrogenada, posicionando al complejo industrial y portuario de Bahía Blanca como el nodo logístico de distribución hacia los mercados regionales.
La viabilidad del proyecto fue ratificada durante la 46.ª Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica y Química (APLA 2026), realizada en Buenos Aires. El planteo económico responde al marcadísimo déficit regional entre consumo e industrialización local de fertilizantes:
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Brecha de abastecimiento: Durante el período 2025, los países integrantes del Mercosur junto a Chile demandaron 21,4 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados.
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Capacidad productiva limitada: La oferta regional apenas alcanzó 1,8 millones de toneladas, lo que obligó a importar el 92% del consumo por un valor equivalente a los 6.513 millones de dólares.
El escenario competitivo con la industria de Bolivia
El avance de la infraestructura argentina abre un nuevo frente de competencia comercial con Bolivia, país que abastece a la región a través de la Planta de Amoniaco y Urea (PAU), operada por la estatal YPFB.
La planta boliviana mantiene un nivel de operaciones cercano a las 1.900 toneladas métricas diarias. De acuerdo con registros oficiales, la compañía estatal destina el 15% de su volumen al mercado doméstico y exporta el 85% restante hacia Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Chile. Durante el primer trimestre de 2026, la comercialización externa de urea granulada le reportó a la petrolera del vecino país ingresos por 53,79 millones de dólares tras colocar 139.765 toneladas.
El desafío de la escala agroindustrial
El principal objetivo del proyecto argentino pasa por competir directamente en la provisión del mercado agrícola del Brasil, el mayor comprador de insumos nitrogenados de la franja meridional del continente.
El desarrollo de la cadena petroquímica vinculada a Vaca Muerta no solo busca reducir la dependencia de insumos importados para el sector agropecuario nacional, sino consolidar la soberanía energética e industrial de la Argentina mediante la exportación de derivados de alto valor agregado a escala sudamericana.
