La pasión por el club de los amores muchas veces no entiende de límites de dinero, distancias ni razones de peso.
Una historia de devoción absoluta conmueve a toda la provincia de Chubut, demostrando cómo el amor por los colores puede impulsar las decisiones más inverosímiles con tal de estar presente en una nueva cita con la historia.
Luciano «Lucho» Virgili, hincha patagónico sobreviviente de la recordada tragedia vial de Lobos de hace casi ocho años —donde fallecieron cuatro de sus amigos en la ruta—, decidió poner a la venta su tesoro material más preciado: su histórica colección de camisetas de Boca Juniors. El objetivo es financiar de urgencia el viaje a Barranquilla para presenciar la final de la Copa Sudamericana 2026 frente al Atlético Mineiro.
Una travesía millonaria, pasajes por las nubes y el costo de las entradas
Integrante de la Peña del Centenario Boquense de Trelew, Virgili rememoró su viaje a la final de la Libertadores 2023 en Río de Janeiro, donde recorrió 36 horas en colectivo tras volar a Misiones. En esta oportunidad, tras el triunfo ante Independiente y haber descartado la travesía inicialmente, decidió lanzarse a la aventura. El costo total del viaje oscila entre los 5 y 6 millones de pesos, debido a la disparada de los pasajes aéreos a Colombia, los cuales pasaron de 900 mil pesos a sufrir aumentos directos de 300 mil y 500 mil pesos adicionales apenas el equipo selló su clasificación.
Respecto a las entradas oficiales, los valores en el estadio parten desde los 90 dólares para la popular detrás del arco, 180 dólares para la platea lateral y 250 dólares en Nivel 1, mientras que en la reventa ilegal podrían escalar hasta los 900 dólares. El hincha busca adquirir su ticket durante la venta del remanente oficial.
De no desprenderse de nada a liquidar todo por ver al Xeneize
Aunque posee un emprendimiento de indumentaria deportiva (La Tómbola), «Lucho» prefirió desprenderse de su colección privada construida durante años, la cual comenzó con un regalo de la indumentaria de Juan Román Riquelme del año 2007 realizado por un tío hincha de River. Aunque aseguraba que deseaba ser enterrado con ellas, reflexionó que a la tumba no se llevará nada material.
Tras publicar un video inicial que generó cientos de consultas, concretó un acuerdo con un coleccionista mayorista. Su meta es vender 10 camisetas para cubrir el 80% del presupuesto total y resolver el saldo restante en los días venideros. «Yo ya me visualizo allá», remató el fanático con total optimismo.
