El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció públicamente la propuesta realizada a Dana White, presidente de la Ultimate Fighting Championship (UFC), para asumir el cargo de Secretario de Prensa de la Casa Blanca.
A través de un mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario definió al empresario deportivo como un «luchador y guerrero implacable», sugiriendo además la incorporación de destacados peleadores de artes marciales mixtas al equipo de prensa del gobierno federal.
La posición de portavoz de la administración presidencial se encuentra vacante desde el 16 de octubre, tras la salida de Katie Zacharia a solo cinco días de haber asumido el puesto. En su mensaje, el jefe de Estado instó a White a aceptar el ofrecimiento y a sumar como asistentes a figuras del octágono como Islam Makhachev, Khabib Nurmagomedov, Justin Gaethje, Daniel Cormier, Amanda Nunes y Kayla Harrison, argumentando la necesidad de contar con su perfil para enfrentar las críticas del sector político opositor.

Pese a la cercanía pública y el respaldo político brindado por White durante las campañas electorales de Trump, el eventual nombramiento generó repercusión por la trayectoria del dirigente, centrada en la gestión comercial, la promoción deportiva y el entrenamiento de boxeo, sin antecedentes previos en la comunicación gubernamental ni en la función pública.
