Boca Juniors cerró la fase regular del certamen nacional festejando ante su gente en La Bombonera tras derrotar agónicamente 1-0 a Defensa y Justicia.
El triunfo le permitió al conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena consagrarse en lo más alto de la tabla general anual de 2026, logro que no solo consolida el presente deportivo del equipo, sino que además le garantiza un lugar de privilegio en el mapa de competencias de la próxima temporada.
Con esta consagración, el conjunto de la Ribera obtuvo la clasificación directa a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2027, certamen que volverá a tener al Xeneize como uno de sus principales animadores. En paralelo, la obtención del acumulado anual le otorga el pasaje para disputar la Supercopa Internacional a partido único en fecha y sede a confirmar, donde se medirá ante el vencedor del Trofeo de Campeones que disputarán Belgrano (campeón del Apertura) y el ganador del presente Torneo Clausura.
Un calendario cargado de definiciones y la ilusión continental
La consagración en la tabla anual llega en un momento de plena actividad para el Xeneize, que mantiene frentes abiertos en todas las competencias del cierre de año:
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Fase final de torneos locales: Continúa en la pelea por el Torneo Clausura y sigue a paso firme en las instancias decisivas de la Copa Argentina.
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Final de la Copa Sudamericana: El próximo 21 de noviembre chocará ante Atlético Mineiro en Barranquilla, buscando cortar una sequía de 18 años sin títulos internacionales.
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Copa Libertadores 2027: Boleto asegurado a la fase de grupos como el mejor equipo de la temporada regular.
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Supercopa Internacional: Enfrentará al campeón del Trofeo de Campeones para suceder a Rosario Central, último ganador del certamen.
Guiño de la Conmebol e indumentaria con historia para la final en Barranquilla
De cara a la cita continental frente a Atlético Mineiro, la Conmebol publicó en sus redes oficiales una imagen de Leandro Paredes que encendió la ilusión de los hinchas. En la fotografía se insinúa la combinación de indumentaria que utilizaría el equipo en Colombia: la habitual camiseta azul y oro acompañada por el short amarillo.
Dicha vestimenta guarda un recuerdo histórico para la institución. La última ocasión en que Boca saltó al campo con esa combinación fue en la final de vuelta de la Copa Libertadores 2007 ante Gremio en Porto Alegre. En aquella jornada, el Xeneize se impuso 3-0 con una actuación estelar de Juan Román Riquelme para sellar un global de 5-0 y levantar el sexto trofeo continental de su historia.
