Un paro convocado por la oposición interna en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por reclamos salariales amenaza hoy con complicar parcialmente el funcionamiento de líneas de colectivos en el área metropolitana y en varias provincias, incluso en los servicios de larga distancia, y con ampliar un frente de conflicto al Gobierno nacional en un sector estratégico del transporte público de pasajeros.
Sin embargo, por detrás de ese argumento aparece una disputa creciente de ese espacio con el oficialismo encarnado en Roberto Fernández y que hizo eclosión el 16 de diciembre último con la toma de la sede del gremio a cargo de choferes afines a la oposición. Con información del portal de noticias ámbito.