Casi la mitad de los estadounidenses cuyas familias experimentaron un despido durante la pandemia de coronavirus ahora creen que esos trabajos se perderán para siempre, muestra una nueva encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research.
El optimismo inicial de los estadounidenses en abril pasado indicaba que, el 78% de los hogares donde hubo pérdida de empleo consideraban que la situación seria temporal.
“No estoy sorprendida”, dijo Marjorie Connelly, Miembro Senior de Asuntos Públicos e Investigación de Medios de NORC. “En abril muchos creían que quizás todo pasaría en un mes y regresarían pronto al trabajo, pero ahora muchos se han dado cuenta de los recortes que se han hecho en diversas compañías; por eso hay menos gente optimista”.
Ahora, con el resurgimiento de nuevos casos de covid-19 en numerosos estados del país, el 47% de los encuestados piensa que el trabajo perdido probablemente no volverá.
“Me despidieron en marzo y he estado sobreviviendo del desempleo y el subsidio de $600”, dijo Evelyn Mundo, de 22 años, quien trabajaba para una compañía de renta de limusinas en Los Ángeles, California. “No he buscado otro trabajo porque dijeron que reabrirían y me llamarían de nuevo; pero hasta ahora no lo han hecho”.
Los efectos de la pandemia están teniendo efectos negativos en el bienestar económico de los estadounidenses. Para algunos, el virus ha significado pérdida de ingresos o dificultades para pagar las cuentas a tiempo, especialmente entre los latinos y afroestadounidenses más jóvenes.
Estancamiento de la economía y pronóstico de recuperación
“Definitivamente, muchos trabajos, sobre todo de oficinas, restaurantes, de negocios al menudeo y de atención al público no regresarán”, expresó el economista Carlos Guamán, presidente de la Corporación “El Triunfo”, de Santa Ana, California. “Hay un estancamiento en la economía y esos grupos de personas no tendrán más opción que buscar formas de ingreso apelando a los beneficios de desempleo, estampillas de comida y servicios sociales para sustentarse y, al menos, poder pagar la renta para su sobrevivencia”.