Este jueves, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Keir Starmer, primer ministro británico. Se reunieron en la Casa Blanca para tratar temas clave relacionados con la guerra rusa en Ucrania.
En un contexto marcado por la creciente tensión entre Washington y Moscú, los dos líderes europeos abordaron sus diferencias respecto al conflicto. Y las implicancias de las negociaciones en curso entre Rusia y Estados Unidos. Publicó R3cp
El encuentro entre Trump y Starmer se produce en un momento crucial. Con el Kremlin afirmando de manera tajante que los territorios ucranianos anexados por Rusia son «no negociables». Esta postura contrasta con las demandas de Estados Unidos. Que adelanta conversaciones con Moscú para intentar resolver el conflicto. Aunque sin la presencia de Kiev ni sus aliados europeos en la mesa de negociaciones.
Por otro lado, la situación en el frente de batalla continúa siendo tensa. El Ejército ucraniano reportó haber derribado 90 de los 166 drones lanzados por Rusia en la noche del martes. Que dejaron una víctima fatal en Belgorod, Rusia.
A la par, las autoridades de Ucrania insisten en obtener «garantías de seguridad» antes de que el presidente Volodímir Zelenski realice su visita a Washington en los próximos días.
En medio de este panorama, una delegación rusa mantiene conversaciones con representantes de EE. UU. en Estambul. Mientras que la inteligencia surcoreana informa que Pyongyang ha desplegado tropas adicionales en Rusia.
Estos movimientos subrayan la complejidad y la internacionalización del conflicto. Con potencias globales tomando parte activa en las negociaciones y en la dinámica de poder en la región.
Este encuentro entre Trump y Starmer refleja el delicado equilibrio que los líderes mundiales deben mantener mientras buscan soluciones diplomáticas a un conflicto que amenaza la estabilidad global, con consecuencias de largo alcance tanto para Europa como para el resto del mundo.