Noem criticó postura de Petro sobre narcotráfico. La reunión entre el presidente colombiano, Gustavo Petro, y la secretaria de seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, llevada acabo el 27 de marzo del 2025 ha dejado declaraciones contundentes que, según expertos, revelan tensiones significativas entre ambos gobiernos.
La funcionaria calificó el encuentro como tenso y prolongado, señalando el tono crítico adoptado por Petro desde el inicio. “Diría que incluso mi visita a Colombia con el presidente fue polémica. Fue una discusión polémica”, afirmó Noem al medio estadounidense Newsmax.
De acuerdo con Noem, la reunión, que estaba planeada inicialmente para durar treinta minutos, se extendió durante una hora y media debido a los múltiples intercambios entre ambas partes.
Durante el inicio del encuentro, Petro destacó sus críticas al enfoque de Estados Unidos hacia el problema de las drogas y habló extensamente sobre las percepciones tergiversadas respecto a los miembros de organizaciones criminales. Según Noem, el mandatario planteó que “solo eran personas que necesitaban más amor y comprensión”.
Noem, quien no dudó en confrontar directamente las ideas del presidente Petro, reveló con firmeza su postura en la reunión: “Así que le dije claramente: ‘Pero escucha, nunca legalizaremos las drogas en nuestro país. Si los miembros del cártel son tus amigos, los mataremos’”. Este comentario subraya el enfoque drástico adoptado por el gobierno estadounidense, específicamente bajo la administración de Donald Trump, en la lucha contra el narcotráfico.
Desde medios norteamericanos, se difundió también que Noem señaló cómo Petro mencionó a algunos miembros de grupos vinculados al narcotráfico como “sus amigos”, lo cual provocó una respuesta directa por parte de la funcionaria.
Dicho contexto muestra la notoria distancia en las políticas anti-drogas y las diferencias de percepción entre ambos países respecto a las soluciones a este problema global.
Adicionalmente, Kristi Noem, hablando para medios estadounidenses, afirmó que realizó un comentario irónico durante la reunión para enfatizar su desacuerdo con la perspectiva de Petro: “Si realmente pensara que los miembros del Tren de Aragua necesitan más amor y comprensión, le enviaría todo lo que pudiera para que pudiera amarlos más y ver qué podía hacer para rehabilitar a estas malvadas criaturas”.
La declaración refuerza la narrativa de confrontación y demuestra el enfoque punitivo del gobierno estadounidense, en contraposición a las perspectivas más humanistas promovidas por algunos sectores en América Latina.
Esta caracterización de la reunión, descrita como “polémica”, ha generado reacciones tanto en Colombia como en el escenario internacional.
La postura crítica de Petro hacia las políticas estadounidenses podría leerse en el contexto de su insistencia en tratar las causas estructurales del narcotráfico, mientras que el enfoque estadounidense permanece anclado en estrategias de combate directo, según lo mencionaron en el medio Newsmax.
Por el momento, el gobierno colombiano no se ha pronunciado oficialmente sobre las declaraciones de Noem. Sin embargo, analistas señalan que esta tensa interacción evidencia los retos persistentes en las relaciones bilaterales, especialmente en temas tan sensibles como la política de drogas.
El gobierno de Colombia podría enfrentar sanciones económicas por parte de la administración de Donald Trump si no cumple con los objetivos establecidos en la nueva política antidrogas presentada por el mandatario estadounidense.
Esta medida se enmarca en el documento titulado “Statement of Drug Policy Priorities”, publicado por la Oficina para el Control de Drogas de la Casa Blanca, que establece una estrategia para combatir la producción de sustancias ilícitas como heroína, fentanilo y cocaína, drogas que representan un grave problema de consumo en Estados Unidos.
De acuerdo con el documento, la administración de Trump ejercerá presión económica sobre los países que no colaboren de manera efectiva en la lucha contra el narcotráfico. “Donde un país fuente no actúe, la Administración ejercerá sus poderes económicos para exigir cambios”, señala el texto.
Esta advertencia tiene especial relevancia para Colombia, que ha sido señalada por el Departamento de Estado de Estados Unidos debido a los insuficientes avances en la erradicación de cultivos ilícitos.
El contexto en Colombia es preocupante. En los últimos años las hectáreas de cultivos de coca han aumentado un 10%, mientras que la producción potencial de cocaína registró un incremento del 53% en 2023.