En medio de la tensión electoral y las denuncias por presuntas irregularidades, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, negó que funcionarios del oficialismo estén involucrados en la filtración de audios atribuidos a Karina Milei.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, desmintió categóricamente que funcionarios del oficialismo hayan participado en la filtración de los audios de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. El funcionario calificó el episodio como una “operación política” y aseguró que la Justicia y los servicios de inteligencia investigarán el caso.
La polémica por las grabaciones
La controversia surgió tras la difusión de grabaciones en las que se escucha a una voz, atribuida a Karina Milei, hablando sobre la dinámica interna de trabajo en la Casa Rosada. En uno de los fragmentos se la oye pedir: “No podemos entrar en la pelea entre nosotros. Nosotros tenemos que estar unidos”. En otro, detalla su rutina laboral:
«Yo entro a las 8 de la mañana y me voy a las 11 de la noche de la Casa Rosada”.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, fue aún más tajante al definir el episodio como “un escándalo sin precedentes”, ya que —según advirtió— sería la primera vez que un funcionario es grabado dentro de la sede del Ejecutivo.
Francos: “Descarto que alguien del Gobierno esté detrás”
Consultado en una entrevista radial sobre la posibilidad de que existan responsables internos, Francos respondió de manera contundente:
“Si usted me pregunta si yo descarto que gente del Gobierno esté dentro de esto, sí, lo descarto”.
En ese sentido, el jefe de Gabinete remarcó que la filtración forma parte de un plan coordinado por sectores opositores, y no de una interna oficialista.
Una “operación política” en plena tensión electoral
Francos argumentó que la sucesión de hechos muestra una estrategia premeditada: primero se difundieron audios vinculados al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnolo; luego, el diputado Leandro Santoro se refirió al tema en el Congreso; y casi en simultáneo, el abogado José Manuel Ubeira, cercano a Cristina Kirchner, presentó una denuncia judicial.
“En menos de 24 horas se hicieron todas estas cosas casi simultáneamente, lo que demuestra que hay una operación armada para hacerlo”, denunció Francos.
Según el análisis de C5N, la difusión ocurre además en un contexto de alta sensibilidad política, a pocos días de las elecciones en la provincia de Buenos Aires y con la gestión nacional atravesada por denuncias de presuntas irregularidades en la compra de medicamentos en la ANDIS.
El Gobierno insiste en la hipótesis de desestabilización
Adorni reforzó la idea de un plan orquestado: “La difusión de estos audios confirma que todo lo que viene ocurriendo es una operación de desinformación con el objetivo de desestabilizar al Gobierno e influir en el proceso electoral”, afirmó.
Mientras tanto, la Justicia deberá determinar el origen de las grabaciones y si se trató de un espionaje interno en la Casa Rosada o de una filtración externa con fines políticos.