Tensión política por el nuevo INCAA bonaerense: se profundiza el choque Nación–Provincia.
La creación de un organismo de fomento audiovisual en la provincia de Buenos Aires reavivó la disputa entre Axel Kicillof y Javier Milei.
La iniciativa provincial avanza en dirección contraria al ajuste aplicado sobre el INCAA nacional y expone con claridad la diferencia de modelos culturales entre ambas administraciones. Parte de la información fue tomada de Noticias Argentinas.
Un respaldo provincial a la producción audiovisual
La Legislatura bonaerense aprobó la Ley de Promoción y Desarrollo de la Industria Audiovisual, conocida popularmente como el “INCAA bonaerense”.
La norma declara la actividad como estratégica, crea un Fondo de Fomento inicial de $675 millones e impulsa un Servicio Audiovisual Provincial, además de un Consejo Asesor y una red de salas y programas de profesionalización.
El objetivo del gobierno de Axel Kicillof es consolidar una política cultural que se considera motor productivo y un generador de empleo calificado, además de compensar la ausencia de apoyo federal durante la gestión de Milei.
Amplio consenso y un mensaje político
Pese a la tensión legislativa por los proyectos económicos del oficialismo provincial, la iniciativa audiovisual logró respaldo mayoritario. El gobierno bonaerense interpreta este apoyo como una señal de defensa del sector cultural en un momento en el que la administración nacional aplica recortes, reorganizaciones y cambios regulatorios que afectaron directamente al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.
Desde el Ejecutivo provincial sostienen que la ley busca blindar el empleo audiovisual y fortalecer un ecosistema productivo que, sin intervención estatal, quedaría debilitado.
Dos modelos culturales en pugna
El contraste con la política nacional es marcado. Desde el inicio de la gestión, Javier Milei impulsó una reducción del financiamiento, la paralización de convocatorias y un achicamiento estructural del INCAA.
Parte de estas medidas incluyeron el traslado —luego parcialmente revertido— de plataformas como CINE.AR y la reestructuración de áreas técnicas y de fomento.
Para la industria, estas decisiones significan un proceso de desfinanciamiento que golpea especialmente a la producción independiente, a los festivales y al circuito federal de exhibición. Las organizaciones del sector han advertido que la continuidad de esta tendencia compromete la diversidad cultural del país.
Una disputa que trasciende al cine
La creación del nuevo organismo provincial refleja una discusión mayor sobre el rol del Estado en la cultura. Para Kicillof, el audiovisual forma parte de la economía del conocimiento y requiere políticas sostenidas para generar empleo y exportaciones. Para Milei, en cambio, la cultura debe sostenerse con mecanismos privados y el Estado debe reducir su presencia.
Así, el conflicto por el INCAA bonaerense se integra a una puja política más amplia que promete nuevos capítulos en los próximos meses.




