El Gobierno de Javier Milei oficializó un cambio clave en la cúpula del principal banco público. Darío Wassermann, vicepresidente desde el inicio de la gestión, asumirá la presidencia del Banco Nación tras la renuncia de Daniel Tillard, consolidando la influencia del círculo cercano a Karina Milei y Luis Caputo.
El Banco de la Nación Argentina (BNA) ya tiene nuevo presidente. Este martes, a través de un comunicado oficial del Ministerio de Economía, se confirmó que Darío Wassermann reemplazará a Daniel Tillard al frente de la entidad. Hasta ahora vicepresidente del banco, Wassermann es un desarrollador inmobiliario que ingresó al sector público con el gobierno de Javier Milei a fines de 2023.
Según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas, el ascenso de Wassermann responde a un reacomodamiento político interno y fortalece la presencia del círculo más allegado a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al ministro de Economía, Luis Caputo. De hecho, durante la formación del gabinete inicial, ambos ya habían impulsado su nombre para la presidencia del BNA, pero en aquel momento se impuso la figura de Tillard, vinculado al entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos.
Un perfil técnico con amplia experiencia en garantías para PyMEs
Más allá de sus conexiones políticas, Wassermann llega al cargo con un perfil técnico sólido y una trayectoria especializada en el financiamiento a pequeñas y medianas empresas. Es contador público egresado de la Universidad de Buenos Aires y desarrolló gran parte de su carrera en el sistema de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), una herramienta fundamental para el acceso al crédito de las PyMEs.
Antes de ingresar al Banco Nación, Wassermann presidió Garantizar SGR (entre 2016 y 2020) y luego Móvil SGR (entre 2020 y 2023). Además, fue titular de la Cámara Argentina de Sociedades de Garantías Recíprocas (CASFOG) y vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Instituciones de Garantía (ALIGA). En el ámbito privado, también dirigió la consultora Inversiones y Análisis S.A..
El equilibrio entre continuidad y vínculos políticos
El comunicado oficial del Ministerio de Economía destacó que Wassermann «continuará con las políticas que la entidad viene llevando adelante». En ese sentido, se resaltó el desempeño del BNA en los últimos dos años, periodo en el que —según las fuentes oficiales— se otorgaron 20.000 créditos hipotecarios y la entidad aumentó su participación de mercado del 12% al 18%. La idea de que «el banco volvió a trabajar de banco» fue el eje del mensaje.
El nombramiento también subraya la fortaleza política del círculo íntimo de Karina Milei. Wassermann es esposo de Pilar Ramírez, legisladora porteña y jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad de Buenos Aires. La pareja, considerada una «pieza clave del armado político» de la secretaria general, forjó una sólida relación con ella años atrás, siendo su casa uno de los primeros espacios de encuentro entre los hermanos Milei y figuras del establishment político y empresarial.
La salida de Tillard, por su parte, se interpreta como parte de un proceso de depuración de funcionarios vinculados a sectores del peronismo, en este caso, al exgobernador cordobés Juan Schiaretti, a quien respondía el ex presidente del banco.
Con Wassermann al frente, la gestión del Banco Nación buscará mantener el rumbo en materia de crédito, mientras la influencia del núcleo duro del gobierno se consolida en una de las instituciones financieras más importantes del país.




