Luego de dos años de administración con prórroga presupuestaria, el Congreso Nacional sancionó este viernes la Ley de Presupuesto para 2026, la primera del gobierno del presidente Javier Milei.
La denominada «ley de leyes» obtuvo luz verde con 46 votos a favor en general y 42 para su capítulo más polémico, que incluye recortes en educación y ciencia. El proyecto establece metas económicas ambiciosas para el próximo año y significa una herramienta clave para el Gobierno, que la celebró como «histórica» y «con equilibrio fiscal». Según C5N.
La aprobación en el Senado, que siguió a la media sanción de Diputados, fue posible gracias a un complejo entramado de apoyos que fracturó al peronismo. La incorporación de votos de senadores de Convicción Federal, junto con el respaldo de Juntos por el Cambio y otros espacios provinciales, le dio al oficialismo la victoria. El presidente Milei destacó que con esta ley «se inicia la reconstrucción de Argentina».
Los números oficiales para 2026: crecimiento, inflación y tipo de cambio
El Presupuesto 2026 traza un mapa económico con proyecciones que buscan marcar un rumbo de estabilización. La principal meta es un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 5%. En materia de precios, el Gobierno proyecta una inflación anual del 10.1% y una tasa interanual del 14% para diciembre del año próximo.
Uno de los datos más observados es la proyección cambiaria. El texto oficial fija un tipo de cambio oficial mayorista de $1.423 para diciembre de 2026, un valor por debajo de la cotización actual cercana a los $1.500. El proyecto también establece un superávit primario del 1.5% del PBI y contempla que el 85% de los recursos se destinarán a gastos sociales, incluyendo 65.7 billones de pesos para el pago de jubilaciones.
Los puntos críticos: el ajuste en educación y el reparto de ATN a provincias
El debate y la votación más tensa giraron en torno al artículo 30 del Presupuesto, ubicado dentro del Capítulo II. Este artículo deroga el piso de inversión del 6% del PBI para educación establecido en la Ley de Financiamiento Educativo, elimina la progresividad en el financiamiento de la ciencia y técnica y recorta fondos para la educación técnica profesional. Como resultado, la partida para Educación y Cultura sufre una contracción real del 1% respecto a 2025, y el presupuesto para universidades nacionales cae un 7.2%.
La aprobación de este ajuste, con 42 votos a favor, fue posible por el apoyo de tres senadores peronistas clave: Guillermo Andrada (Catamarca), Sandra Mendoza (Tucumán) y Carolina Moisés(Jujuy). Estos legisladores, que responden a los gobernadores Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz respectivamente, dieron su voto en un contexto donde el Gobierno nacional realizó Aportes del Tesoro Nacional (ATN) por miles de millones de pesos a provincias como Tucumán, Catamarca y Salta en las semanas previas a la votación.
La sanción del Presupuesto 2026 representa un hito político para el gobierno de Milei, que logró convertir en ley su primera hoja de ruta económica con apoyo opositor. Sin embargo, su implementación se desarrollará bajo la sombra de dos grandes interrogantes: la capacidad de cumplir con metas macroeconómicas consideradas optimistas por muchos analistas, y el impacto social de los recortes estructurales en áreas sensibles como la educación pública y la ciencia.




