Turismo en Esquel: 7 destinos imperdibles para visitar este verano.
Esquel se consolida como uno de los destinos más cautivadores de la Patagonia argentina, ofreciendo una mixtura perfecta entre hospitalidad, historia y paisajes imponentes. Durante la temporada estival, la ciudad se transforma en el punto logístico ideal para quienes buscan explorar la cordillera chubutense. Ya sea para los residentes que ofician de anfitriones o para los turistas que llegan por primera vez, la región despliega un abanico de actividades que van desde el relax en espejos de agua hasta la adrenalina de la alta montaña.
La oferta turística local no solo destaca por su belleza escénica, sino también por su profundo legado cultural. Según Red43, Esquel tiene todo lo necesario para sorprender a las visitas, posicionándose como un destino multifacético que garantiza experiencias memorables en contacto directo con la naturaleza más pura. A continuación, detallamos los siete sitios que no pueden faltar en un itinerario de viaje por la zona.
Historia sobre rieles y paraísos naturales
El primer lugar de la lista lo ocupa, indiscutiblemente, La Trochita. El Viejo Expreso Patagónico es un museo rodante de vía angosta que permite a los pasajeros viajar en el tiempo. Este tren centenario conecta la ciudad con la estepa, ofreciendo una atmósfera única que evoca los viajes de principios del siglo XX. Es, sin dudas, la actividad predilecta para las familias y los amantes de la fotografía ferroviaria.
En sintonía con la majestuosidad del entorno, el Parque Nacional Los Alerces surge como un santuario de biodiversidad. Declarado Sitio de Patrimonio Mundial por la UNESCO, este parque permite realizar caminatas por senderos selváticos, excursiones lacustres y deportes náuticos como el kayak. Dentro de sus límites se encuentra el Alerce Milenario (El Abuelo), un ejemplar de más de 2.600 años que se erige como un monumento viviente y una parada obligatoria para dimensionar la longevidad de la flora autóctona.
Aventura, lagunas urbanas y riqueza cultural
Para quienes buscan fenómenos naturales atípicos, los Túneles de Hielo representan una de las formaciones más asombrosas de la cordillera. Aunque su acceso requiere de una excursión guiada debido a la complejidad del terreno, el espectáculo visual del agua y el hielo modelando la montaña es inigualable. Por otro lado, para un plan más cercano y relajado, la Reserva Natural Urbana Laguna La Zeta, a solo 4 kilómetros del centro, ofrece playas, miradores y la posibilidad de practicar SUP o avistaje de aves.
El recorrido se completa con la visita al Alto Río Percy, un sector ideal para el trekking técnico en el sendero Piedra de la Aguja y para degustar la producción local en las plantaciones de frutillas. Finalmente, la identidad de la ciudad se descubre en sus Museos y Centros Culturales. Espacios como el Museo Lituano Olgbrun, el Museo Ferroviario y el Centro Cultural Melipal permiten conocer las raíces de los pueblos originarios y el legado de los inmigrantes que forjaron la identidad de Esquel.




