La medida apunta a replicar el modelo impulsado por Estados Unidos y prevé mayores operativos en fronteras, rutas, terminales y zonas estratégicas, además de la expulsión inmediata de quienes ingresen o permanezcan de manera ilegal.
El Gobierno nacional anunció un endurecimiento de la política migratoria y el refuerzo de los controles en todo el territorio argentino, con el objetivo de “garantizar el cumplimiento de la ley” y “proteger a los ciudadanos”.
La medida fue comunicada por el Ministerio de Seguridad, conducido por Alejandra Monteoliva, y busca replicar el modelo de control migratorio que impulsa actualmente el gobierno de los Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump.
A través de un video difundido en las redes oficiales de la cartera, Monteoliva afirmó que “las normas migratorias en Argentina se endurecieron” y advirtió que quienes intenten ingresar de manera ilegal o posean antecedentes penales no podrán hacerlo. “El extranjero que delinque dentro del territorio será identificado, expulsado y no podrá volver a ingresar. La ley se cumple sin excepciones”, sentenció la funcionaria. De acuerdo con Canal 12 Web.
En el mismo mensaje, la ministra exhortó a las personas que se encuentren en situación migratoria irregular a regularizar su estatus o, en su defecto, abandonar el país. “A quienes estén de manera ilegal les pedimos que regularicen su situación o se retiren del territorio nacional”, señaló.
Mayor presencia en fronteras, rutas y zonas estratégicas
Desde el Ministerio de Seguridad precisaron que, en conjunto con la Dirección Nacional de Migraciones, se implementará un plan integral para intensificar los controles en pasos fronterizos, rutas nacionales, terminales de ómnibus, aeropuertos y otros puntos considerados estratégicos.
“El objetivo es identificar de manera temprana a quienes intenten ingresar o permanecer en el país de forma ilegal, verificar antecedentes penales y actuar de manera inmediata conforme a la ley”, indicaron en un comunicado oficial.
Las tareas incluirán el uso de herramientas tecnológicas de identificación, sistemas de verificación de antecedentes y el refuerzo de los operativos conjuntos con fuerzas federales, con el fin de detectar irregularidades y prevenir delitos vinculados a la inmigración ilegal.
Expulsión inmediata y prohibición de reingreso
El ministerio informó que toda persona extranjera que intente ingresar o permanezca en la Argentina de manera ilegal será identificada, puesta a disposición de la autoridad competente y expulsada del país, con la correspondiente prohibición de reingreso.
Según se detalló, el endurecimiento de los controles apunta especialmente a quienes tengan antecedentes penales, en línea con una política de “tolerancia cero” frente al delito. La medida busca reforzar los mecanismos de seguridad y garantizar que quienes residan en el país lo hagan dentro del marco legal.
Un giro en la política migratoria
El anuncio marca un cambio significativo en la política migratoria argentina, con un enfoque más restrictivo y orientado al control, en sintonía con las estrategias implementadas por Estados Unidos. Desde el Gobierno sostienen que el objetivo no es desalentar la inmigración, sino asegurar que se produzca de manera ordenada, legal y segura.
“La Argentina seguirá siendo un país abierto al mundo, pero con reglas claras que deben cumplirse”, remarcaron desde el Ministerio de Seguridad.




