La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia ratificó una sanción de $800.000 contra Despegar S.A. por la cancelación de pasajes a Natal (Brasil) durante la pandemia.
El tribunal cuestionó con dureza la oferta de reembolso «a valores de 2019» y la falta de trato digno a los pasajeros. Según La17.
La historia comenzó en abril de 2020. Tres viajeros compraron pasajes para volar a Brasil y la pandemia sepultó sus planes. Durante meses, la empresa les aseguró que los tickets quedarían «abiertos»: primero hasta 2021, luego hasta 2022. Cuando el tiempo pasó, la promesa mutó en una propuesta que encendió la ira de los damnificados y la alarma de la Justicia.
«Reembolsar no es reparar»: El corazón de la disputa
El fallo, de septiembre de 2025, puso el foco en un punto clave: el dinero de 2019 no vale lo mismo cuatro años después. La Cámara sostuvo que pretender reintegrar importes históricos en un contexto de alta inflación configura un perjuicio patrimonial evidente. Con ese reembolso, los usuarios no podían volver a comprar pasajes equivalentes.
La sentencia fue contundente: no alcanza con devolver plata si esa plata ya no compra lo mismo que cuando la entregaron. En un país con índices de precios que trepan año a año, la «solución» ofrecida por Despegar se transformó en un nuevo problema para los consumidores.
«No somos meros intermediarios»: La responsabilidad de la plataforma
Despegar intentó correr el eje de la discusión hacia la aerolínea GOL. Su defensa planteó que la empresa es apenas un puente comercial entre el pasajero y la compañía aérea. El tribunal no compró ese argumento.
Los camaristas remarcaron que la agencia opera como «cara visible» ante el consumidor. En ese rol, no puede desentenderse del resultado del servicio que comercializa. La Cámara la señaló como garante solidaria y responsable de la falla en la prestación.
Trato indigno y una amenaza que pesó en la condena
Otro capítulo del expediente expuso el desgaste acumulado por los denunciantes. Durante años, realizaron gestiones telefónicas reiteradas sin obtener respuestas efectivas. La empresa se limitó a actuar como «mero receptor» de datos, sin buscar una salida real.
Pero lo que terminó de inclinar la balanza fue la presión ejercida sobre los pasajeros. Despegar les fijó una fecha límite unilateral para aceptar el reembolso devaluado, bajo amenaza de perder definitivamente los tickets. El tribunal interpretó esa conducta como una violación del deber de trato digno.
Qué ordenó la Justicia y qué cambia para los consumidores
La Cámara no solo confirmó la multa de $800.000 aplicada por la Oficina de Defensa del Consumidor. También ordenó a la empresa:
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Reprogramar los vuelos de manera efectiva, o en su defecto,
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Devolver lo abonado con actualización monetaria.
El caso sienta un precedente claro para el mercado de viajes online. Cuando una plataforma vende, cobra y construye confianza de marca, también debe responder cuando el servicio se cae. Especialmente si la «solución» que ofrece termina siendo, para el consumidor, una nueva estafa silenciosa.




