Incendios en Chubut: la lluvia trajo alivio pero el fuego sigue activo.
Las condiciones meteorológicas en la zona cordillerana de Chubut dieron un respiro fundamental a las dotaciones que combaten el avance del fuego. Tras semanas de lucha ininterrumpida contra las llamas, se registraron precipitaciones de variada intensidad e incluso nevadas en las altas cumbres, factores que contribuyeron a enfriar el terreno. Sin embargo, las autoridades provinciales advierten que la emergencia no ha terminado y que el trabajo operativo se mantiene en máxima alerta para evitar nuevos focos.
El impacto de las precipitaciones en los sectores críticos
El alivio llegó con acumulados de agua que superaron las expectativas iniciales en áreas clave como Puerto Patriada, el Parque Nacional Los Alerces y la zona del Lago Cholila. Según Noticias Argentinas, en algunos sectores las lluvias alcanzaron los 30 milímetros, una cifra significativa que permitió apaciguar el avance ígneo, aunque desde el Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMNF) remarcaron que el objetivo actual es «observar el efecto de las precipitaciones en las zonas con puntos calientes», ya que las mismas «pueden resultar insuficientes» para extinguir el fuego en profundidad.
A pesar de la humedad, el reporte oficial indica que ya se han visto afectadas más de 56.000 hectáreas en total. El personal de brigadistas se encuentra recorriendo los perímetros para detectar columnas de humo residuales, mientras los medios aéreos permanecen en estado de stand by, listos para intervenir si las condiciones de visibilidad y viento lo permiten.
Estado actual de los focos en Los Alerces y Puerto Patriada
La situación en el terreno muestra un escenario complejo debido a la magnitud de la superficie quemada. En Puerto Patriada, el incendio que se detectó a principios de enero ya ha consumido 30.677 hectáreas. Si bien su estado actual es considerado como «contenido», persiste un sector activo en el perímetro que demanda tareas de enfriamiento constantes con equipos de agua, especialmente para proteger el bosque nativo y las áreas de matorral.
Por otro lado, en el Parque Nacional Los Alerces, la superficie afectada se estima en 26.306 hectáreas en la zona del Lago Rivadavia. Los trabajos previstos para esta jornada se concentran en recorridos de control. La vegetación dañada incluye pastizales y bosque nativo de gran valor ecológico, lo que mantiene la preocupación de las autoridades ambientales sobre el impacto a largo plazo en la biodiversidad regional.
Situación crítica en la zona del Lago Cholila
A diferencia de otros sectores donde el fuego está contenido, el foco en la Desembocadura El Tigre–Lago Cholila permanece en estado «activo». Aunque la superficie afectada allí es menor comparada con los otros siniestros (unas 209 hectáreas de bosque nativo), la dificultad del terreno y la densidad de la biomasa mantienen a un numeroso personal afectado a la zona.
La labor de este miércoles se centró en la observación directa de la situación post-lluvia, evaluando si el agua caída logró penetrar en los troncos y raíces donde el calor suele mantenerse por días. La lucha contra los incendios en Chubut entra así en una etapa de vigilancia intensiva, donde la naturaleza ha dado un respiro pero la mano del hombre sigue siendo indispensable para declarar la extinción definitiva.




