Aun con la fuerte desaceleración del 117,8% en 2024 al 31% anual proyectado para 2025, el país seguiría ubicándose entre los seis con mayor índice de precios al consumidor; el Indec dará a conocer el dato esta tarde
El Gobierno espera comunicar esta tarde la inflación más baja de los últimos ocho años. Luego de haber visto durante dos años consecutivos cifras anuales de tres dígitos, lentamente la dinámica de los precios se reacomoda y desde el oficialismo buscan que en los próximos años el índice de precios al consumidor (IPC) converja con el resto del mundo a un dígito. Sin embargo, mientras tanto, la Argentina cerraría 2025 entre los países con más inflación.
Esta tarde, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer la dinámica de precios en diciembre, un mes que históricamente tiene una cifra más elevada por factores estacionales. De acuerdo con proyecciones de las consultoras económicas, el IPC se encontraría entre el 2,2% y 2,5%, por lo que terminaría el año pasado con un acumulado del 31%. De acuerdo con El Comodorense.
Para encontrar una cifra similar hay que remontarse a 2017, cuando la inflación fue del 24,7%. A partir de aquel entonces, el número fue en ascenso: marcó el 47,6% en 2018, fue del 53,8% en 2019, retrocedió al 36,1% en 2020 —año paralizado económicamente por la pandemia de covid-19—, el IPC trepó a 50,9% en 2021 y alcanzó el 94,8% en 2022. En 2023, cerró en 211,4% y marcó por primera vez las tres cifras desde la hiperinflación de la década del 90. Al año siguiente, el primer año de mandato de Javier Milei, retrocedió a 117,8%.
Por estas cifras, la Argentina se convirtió hace años en objeto de estudio en el mundo. A pesar de que la inflación anual recortó de ese 117,8% al 31% en 12 meses, es un número que pocos países comparten. Un caso comparable es Turquía, que cerró 2025 con un índice de precios al consumidor acumulado del 30,89%.
Por encima se encuentra Irán, que atraviesa una crisis económica y social. La inflación terminó el año pasado en 52% anual, de acuerdo con el Centro de Estadísticas de ese país. Hay otros países que liderarían la tabla, pero hace meses que no publican las cifras oficiales y no hay inflación transparente.
De acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de Perspectivas Económicas de octubre, Sudán habría terminaría el 2025 con una inflación del 87,2%, Sudán del Sur con 97,5% y Venezuela con 269,9% (donde hay un apagón estadístico desde mayo). El FMI había colocado a Zimbabue con una inflación del 89%, pero oficialmente se comunicó que fue del 15%, tras la emisión de una nueva moneda.
Si se cumplen estas proyecciones, la Argentina habría terminado quinta en la tabla mundial (si se quita a Zimbabue del ranking). Pero las perspectivas para 2026 son mejores y a nivel local se retrocederían al menos media docena de escalones: el FMI espera que la inflación recorte al 16,4% en los próximos 12 meses.
Por delante se encontrarían Zimbabue (18,2% para 2026), Yemen (18,5%), Nigeria (22%), Turquía (24,7%), Haití (26,2%), Burundi (26,3%), Myanmar (28%), Irán (41,6%), Sudán (54,6%) y Venezuela (682,1%).
A nivel global, el FMI pronosticó una inflación del 4,2% en 2025 y que desacelere al 3,7% en 2026. “La inesperada resiliencia de la actividad y el escaso aumento de la inflación no solo reflejan que el shock arancelario resultó ser menos profundo de lo que se anunció originalmente, sino también una serie de factores que proporcionan alivio momentáneo, pero que no fortalecen los fundamentos económicos subyacentes“, explicó.
Inflación en América Latina
Al observar el resto de América Latina, la inflación anual se encontró en valores de un dígito. Las únicas excepciones fueron Venezuela, la Argentina y Bolivia, que en este último caso cerró 2025 con un IPC acumulado del 20,4%. Fue el nivel más alto en casi 40 años.
En cambio, en el ranking latinoamericano siguió Colombia, donde los precios acumularon un alza del 5,1%. Le siguieron Honduras (4,98%), Brasil (4,26%), México (3,69%), Uruguay (3,65%), Chile (3,5%), Paraguay (3,1%) y Ecuador (1,9%).
En Guatemala, se registró un avance de los precios del 1,65% en 12 meses, mientras que en Perú fue del 1,51%. En El Salvador, donde la economía está dolarizada, el IPC cerró en 0,91%. Costa Rica fue un caso aparte, ya que fue el único país de la región con una deflación interanual del 0,99%.




