La familia de Diego Ezequiel Serón, un joven de 28 años residente en el barrio Las Flores de Comodoro Rivadavia, Chubut, vive una angustiosa incertidumbre.
Desde la tarde del miércoles 7 de enero, cuando salió de su casa para buscar un trabajo ocasional, no se sabe nada de él. Su teléfono celular se desconectó ese mismo día y no hay rastros de su paradero. Según Jornada.
Un día normal que terminó en desaparición
Diego salió de su casa alrededor de las 15 horas del miércoles 7, tras avisarle a su madre que iba a una entrevista por una «changa» laboral. Según relató su padre, Juan Serón, el joven se fue de manera atípica: sin mochila, sin billetera, llevando únicamente su celular. Hasta fines de diciembre, Diego trabajaba en la construcción para una empresa llamada Andes, donde hacía premoldeados de hormigón. Al no ser reconvocado tras el receso de fin de año por un retraso en la obra, decidió salir a buscar un trabajo temporal.
Su rutina era sencilla y predecible. «Iba del trabajo a la casa y de la casa al trabajo», precisó su padre. Vecinos del barrio lo describen como una persona sin conflictos, conocida por todos, sin antecedentes penales ni problemas personales recientes. Nadie vio nada extraño el día de su desaparición.
La investigación policial: cámaras, perros y geolocalización
La familia radicó la denuncia el jueves 8 de enero, apenas constataron que no regresaba. Inicialmente, la Policía de Chubut investigó el caso como una averiguación de paradero. Sin embargo, ante la falta de pistas, la búsqueda ha tomado otro cariz. «Ahora ya lo buscan de otra manera, como si fuera víctima de algún siniestro», señaló el padre de Diego.
Las fuerzas de seguridad trabajan con múltiples herramientas: relevamiento de cámaras de seguridad en la zona, rastreos con perros adiestrados y intentos de geolocalizar el último punto donde su celular estuvo activo. También se realizaron recorridas por hospitales de Comodoro Rivadavia, sin obtener resultados. La investigación sigue activa y cualquier información puede ser crucial.
Mientras la familia de Diego Serón espera noticias, la comunidad de Comodoro Rivadavia se moviliza para ayudar en la búsqueda. El caso de este joven trabajador, que salió en busca de un sustento y no volvió, conmueve a la ciudad y recuerda la vulnerabilidad de muchas personas. Cualquier dato, por mínimo que parezca, puede ser la clave para encontrarlo.




