La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresó su respaldo general al proyecto de reforma laboral del gobierno, pero advirtió sobre cinco puntos que podrían generar inestabilidad productiva y debilitar a las cámaras empresariales.
La posición de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre el proyecto de reforma laboral de 180 artículos se definió hoy. La entidad, que representa a las pequeñas y medianas empresas del país, expresó un respaldo general al proyecto, pero presentó objeciones formales sobre cinco disposiciones específicas.
Según Noticias Argentinas y medios como La Capital de Mar del Plata, estas modificaciones podrían generar incertidumbre productiva, debilitar a las cámaras y abrir conflictos legales.
El presidente de CAME, Ricardo Diab, explicó la postura en diálogo con Radio Rivadavia. La entidad ha iniciado ya una ronda de gestiones con legisladores y gobernadores para que estas observaciones sean consideradas antes de la votación definitiva en el Congreso.
Los cinco artículos en la mira: incertidumbre y riesgo de desfinanciamiento
Las críticas de CAME se concentran en los artículos 126, 128, 130, 131 y 132 del proyecto de reforma. El artículo 126, relacionado con la limitación de la «ultraactividad» de los convenios colectivos, es uno de los más cuestionados. Diab sostuvo que el sistema «puede y debe actualizarse, pero los convenios no pueden caer de un día para otro», advirtiendo que una modificación abrupta sin período de transición «generaría más caos que soluciones».
El punto más álgido es el artículo 128, que eliminaría la obligatoriedad de los aportes patronales a las cámaras empresariales. Diab afirmó que esta medida dejaría a las organizaciones empresarias en una «desigualdad absoluta» frente a los sindicatos y pondría en riesgo su funcionamiento básico. «El proyecto tiene como objetivo final la inexistencia de las organizaciones empresariales tal como están constituidas», expresó el dirigente. La falta de estos recursos, además, afectaría los programas de capacitación profesional que CAME implementa en todo el país.
Sobre los artículos 130, 131 y 132, la confederación alertó que su aplicación «puede traer conflictos legales futuros», según el análisis de sus asesores jurídicos.
Gestiones activas para incidir en el debate legislativo
Ante este panorama, CAME no se limitó a la advertencia pública. Representantes de la entidad ya han mantenido reuniones con «la mayoría de los legisladores, senadores que tienen de la comisión y otros también», además de diversos gobernadores. El objetivo de estas gestiones es claro: que el Poder Legislativo contemple estas observaciones antes de la votación definitiva de la norma.
El posicionamiento de CAME refleja la complejidad del debate en torno a una reforma que busca modernizar las relaciones laborales en Argentina. Mientras el gobierno celebra el apoyo general de un actor clave del sector productivo, la entidad demuestra que el diablo está en los detalles. El desafío ahora será encontrar un punto de equilibrio que permita avanzar con la actualización del marco laboral sin generar una «incertidumbre muy compleja» para las pymes ni desmantelar las instituciones que las representan.




