El senador de La Libertad Avanza (LLA) por Chaco, Juan Cruz Godoy, miembro clave de la Comisión de Trabajo, se mostró muy optimista sobre el destino del proyecto de Modernización Laboral impulsado por el gobierno nacional.
En declaraciones, el legislador aseguró que la iniciativa «va a salir con un gran consenso» en el Senado, argumentando que los principales obstáculos para su aprobación ya han sido superados.
El presupuesto, la clave desbloqueante para la aprobación
Según el análisis de Godoy, la demora en el tratamiento de la reforma no se debió a falta de apoyo legislativo, sino a una cuestión técnica y política previa. El senador explicó que la modernización laboral «prácticamente ya estaba aprobada», pero que era necesario resolver primero la cuestión del Presupuesto Nacional para 2026. Una vez que este fue sancionado en diciembre pasado —y con los acuerdos políticos necesarios con los gobernadores—, el camino quedó despejado para avanzar con los detalles finales del proyecto laboral.
«Ahora que ya está eso, es momento de los detalles», sostuvo Godoy, según Noticias Argentinas (NA). Este enfoque refleja la estrategia del oficialismo de vincular la estabilidad fiscal con las reformas estructurales, presentando el control del déficit como el mecanismo central para combatir la inflación y crear un marco propicio para cambios más profundos.
Un llamado a la responsabilidad compartida más allá de los sindicatos
El senador libertario amplió su argumentación más allá del ámbito legislativo. Se refirió al preocupante fenómeno del trabajo informal, advirtiendo que los puestos que se crean «en negro» dejan a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad futura, especialmente al momento de acceder a una jubilación por falta de aportes.
Respecto al rol de los sindicatos, Godoy aseguró que el gobierno mantuvo diálogo con ellos y logró transmitir que la problemática del empleo y la modernización de las normas «les pertenece a todos», no solo a los desempleados o a los trabajadores registrados. Su mensaje final buscó despejar temores: «Como la reforma es para adelante, no los va a afectar». Con esta visión, el oficialismo intenta posicionar el proyecto no como un retroceso, sino como una actualización necesaria para el futuro del mercado laboral argentino.




