dos años de las próximas elecciones, una encuesta revela una paradoja que define el escenario político argentino: el marcado deterioro económico en los hogares no debilita la ventaja electoral del oficialismo.
Según Noticias Argentinas (NA), el 40% de los argentinos afirma no llegar a fin de mes. Sin embargo, en un hipotético balotaje presidencial hoy, el presidente Javier Milei se impondría con el 49% de los votos, superando por 14 puntos al gobernador Axel Kicillof, que obtendría el 35%.
El estudio, realizado sobre una muestra de 2.000 casos en enero de 2026, confirma que la «economía» y los «salarios» son las principales preocupaciones ciudadanas. Los números son elocuentes: al 40% que no cubre sus gastos se suma un 32% que llega «con dificultad». Además, el 59% de los consultados reconoce haber disminuido su consumo respecto al año anterior, pintando un cuadro de ajuste generalizado en la economía doméstica.
La paradoja: ajuste en el bolsillo, pero lealtad en las urnas
La paradoja central del informe radica en que esta crisis de ingresos no se traduce en un castigo electoral directo hacia el Gobierno. En términos de intención de voto general, el espacio de La Libertad Avanza lidera con el 43%, mientras que el peronismo, sumando las opciones de Axel Kicillof y Cristina Kirchner, alcanza el 32%. La imagen de la expresidenta se mantiene muy deteriorada, con una valoración negativa del 61%, solo superada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien cierra la tabla con un 65% de rechazo.
El presidente Milei, en cambio, es el único dirigente que mantiene una imagen netamente positiva en el sondeo. Su valoración favorable se ubica en el 50%, lo que refleja un núcleo de apoyo sólido y resistente a los malos indicadores económicos de corto plazo. Este respaldo parece alimentarse de un sentimiento de esperanza hacia el futuro, que es el predominante para el 45% de los encuestados, por encima de la tristeza (16%) y el enojo (14%).
La agenda de reformas como factor de división y apoyo
El estudio de Trends también mide el apoyo a las iniciativas gubernamentales. En este sentido, un dato clave es que el 51% de la sociedad aprueba la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. Este respaldo mayoritario a una de las piedras angulares de la agenda oficialista ayuda a explicar la resiliencia política del Gobierno, aun en un contexto de ajuste.
La encuesta sugiere que una parte significativa del electorado está dispuesta a soportar el costo económico del presente a cambio de la promesa de un futuro mejor, una narrativa que el oficialismo ha sabido construir y sostener. Para la oposición, el desafío es monumental: debe lograr que el malestar cotidiano, palpable en las cifras de consumo y finanzas personales, se traduzca en un cambio de preferencia electoral. Con la ventaja de Milei proyectada en 14 puntos, la tarea de revertir esta tendencia se presenta como una carrera cuesta arriba de aquí a 2027.
La encuesta de Trends dibuja un mapa político complejo y aparentemente contradictorio. Muestra una sociedad que sufre el ajuste en su vida diaria pero que, por ahora, mantiene la confianza en el proyecto de cambio propuesto por el Gobierno. La paradoja entre el bolsillo vacío y la lealtad en las urnas define la fortaleza actual de Javier Milei y, simultáneamente, marca el enorme desafío que enfrenta la oposición: conectar el malestar económico con una alternativa política creíble. Los próximos dos años serán la prueba de fuego para ver cuál de estas dos realidades —la del bolsillo o la de la esperanza— termina imponiéndose en el momento decisivo de las urnas.




