En su segunda salida oficial del año, River Plate enfrenta esta noche a Gimnasia en el Monumental.
Si bien Marcelo Gallardo repite el equipo que venció a Barracas Central, la mirada está puesta en dos futbolistas que, pese a arrancar como titulares, tienen sus puestos lejos de ser intocables: Tomás Galván y Facundo Colidio. Ambos tienen una oportunidad clave para consolidarse en el 11 inicial ante un rival de peso, según TyC.
Galván, el mediocampista de 25 años que regresó de su cuarto préstamo, tuvo un debut aceptable pero sin brillo. Por su parte, Colidio arrastra un rendimiento en baja desde el cierre de la temporada pasada y necesita reconquistar la confianza del Muñeco con hechos concretos dentro de la cancha.
Galván: una batalla por el tercer lugar en la mitad de la cancha
La situación de Tomás Galván es clara: compite directamente por un puesto en el mediocampo. Con Aníbal Moreno y Fausto Vera como piezas inamovibles, el tercer lugar es una pelea a cuatro. Galván se enfrenta a Kevin Castaño (ya recuperado), Giuliano Galoppo y el juvenil Santiago Lencina, cada uno con un perfil distinto.
En su debut, Galván fue una «rueda de auxilio» para Juan Fernando Quintero en la creación, ubicándose bien entre líneas. Sin embargo, ante Gimnasia necesitará aportar algo más para sacar ventaja. Castaño, de características más equilibradas, no lució ante Peñarol cuando debió aportar en ofensiva. Galoppo, en cambio, brinda mayor presencia en ataque pero falla en la distribución. Lencina, quizás el que más se le parece a Galván, es el de mejor manejo pero con poca labor defensiva.
Colidio: bajo la lupa tras un cierre de año apático
El caso de Facundo Colidio es diferente y tal vez más urgente. El ex Tigre viene de un cierre de año apático, con rendimiento en caída y hasta envuelto en rumores de salida. No obstante, Gallardo valora mucho sus cualidades, únicas en el plantel, y por eso le ratifica la confianza en este arranque.
El problema es que, ante Barracas, no cumplió y fue sustituido a los 16 minutos del segundo tiempo. Su principal reemplazante es el joven Ian Subiabre, de 19 años, que viene de una excelente pretemporada y cuya principal arma es el desequilibrio en el mano a mano, justamente una cualidad que el DT buscó en el mercado sin éxito. Si Subiabre se asienta, Colidio lo tendrá muy difícil.
La sombra de Maxi Salas y la importancia del rendimiento inmediato
El otro jugador que aspira a la ubicación de Colidio es Maximiliano Salas. El ex Racing terminó y empezó el año con un rendimiento «subterráneo», en palabras del análisis. Para Gallardo, hoy es más una opción para el centro del ataque que como extremo, ya que carece de la habilidad para desequilibrar en el uno contra uno.
Sin embargo, su potencia, ganas y experiencia lo mantienen como una amenaza latente para cualquier delantero titular que baje el rendimiento. Esto pone una presión extra sobre Colidio, quien debe demostrar que su versión goleadora y decisiva puede regresar pronto.
Una noche decisiva para dos carreras en River
El partido ante Gimnasia es mucho más que tres puntos para Galván y Colidio; es una prueba de fuego para sus aspiraciones en el club. Para Galván, se trata de demostrar que puede ser ese mediocampista completo que River necesita, aportando tanto en la creación como en la contención. Para Colidio, la misión es aún más crítica: debe cortar de raíz la racha de performances grises y comenzar a pagar con goles y asistencias la fe que Gallardo todavía deposita en él.
Un buen partido puede afianzarlos. Una nueva decepción podría hacer que el Muñeco empiece a mover el tablero, dando más oportunidades a sus competidores directos en un plantel donde la competencia interna es feroz.




