En la última prueba de pretemporada, el entrenador de River Plate envió un mensaje contundente sobre el rol de las inferiores en su proyecto 2026. Al finalizar el partido ante Peñarol, ocho de los once jugadores de campo en cancha eran formados en el club.
River Plate selló su etapa de preparación para el Torneo Apertura 2026 con un triunfo en los penales ante Peñarol en Maldonado, pero la victoria fue solo una parte de la historia. Según TyC.
El dato más revelador de la noche lo brindó Marcelo Gallardo con sus cambios: cuando sonó el pitazo final, el equipo presentaba una clara mayoría de futbolistas surgidos de su propia cantera. Esta decisión táctica refuerza el discurso del «Muñeco» sobre la importancia de construir un equipo con fuerte identidad y apuesta por la renovación desde adentro.
Los nombres de la renovación: quiénes son los ocho juveniles que terminaron el partido
La apuesta de Gallardo tuvo nombres y apellidos. Los ocho jugadores de inferiores que cerraron el amistoso fueron: el arquero Santiago Beltrán; los defensores Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero y Facundo González; y los volantes y delanteros Santiago Lencina, Tomás Galván e Ian Subiabre. Ellos reemplazaron en el segundo tiempo a jugadores como Matías Viña, Kevin Castaño, Juan Fernando Quintero y Facundo Colidio.
Los tres futbolistas en cancha que no son de la cantera riverplatense fueron Fausto Vera, Giuliano Galoppo y Maximiliano Salas. Este escenario final no fue casualidad, sino el reflejo de una política deliberada. De hecho, en el banco de suplentes se mantuvieron otros jóvenes como Franco Jaroszewicz, Ulises Giménez y Agustín Ruberto, evidenciando la profundidad del semillero.
Un plan de fondo: la reestructuración total del fútbol formativo
La escena de Maldonado no es un hecho aislado, sino la punta del iceberg de un proyecto integral. Desde su regreso, Marcelo Gallardo ha implementado cambios profundos en la estructura del fútbol formativo de River, buscando alinear todas las categorías con la filosofía de juego del primer equipo.
Una de las decisiones clave fue la designación de Gabriel Rodríguez, un histórico formador y hombre de confianza de Gallardo, como Coordinador General del Fútbol Formativo. Bajo su dirección, se está trabajando en un «manual de metodología» que unifica los principios de juego desde las divisiones infantiles hasta la Primera. El objetivo es claro: que cualquier juvenil promovido llegue al equipo mayor «lo suficientemente preparado» y familiarizado con el estilo que exige el entrenador.
Con el debut oficial ante Barracas Central a la vista, Gallardo parece haber encontrado en la cantera un camino para oxigenar un plantel que busca dejar atrás un 2025 decepcionante. La imagen de ocho jóvenes con la camiseta de River en un clásico sudamericano es más que un gesto; es la declaración de principios de un ciclo que apuesta a construir su identidad sobre la base del talento propio.




