El incendio forestal más crítico se encuentra en el norte de la reserva, con múltiples frentes activos que se desplazan en dirección a la localidad de Cholila, mientras bomberos trabajan contrarreloj.
La situación en el Parque Nacional Los Alerces es de extrema gravedad. El incendio forestal que afecta la zona norte de la reserva avanzó de manera significativa durante la noche del miércoles, con varios frentes activos desplazándose hacia la localidad de Cholila.
Según Jornada, el intendente del parque, Danilo Otaño, confirmó que el siniestro más complicado se encuentra en el sector de Lago Rivadavia, desde donde las llamas avanzan rápidamente en dirección a la población de Villa Rivadavia.
Bomberos en «alerta amarilla» y refuerzos hacia la zona crítica
Ante la evolución del fuego, los servicios de emergencia reforzaron su presencia en el lugar. En la noche del miércoles, dos dotaciones del Cuartel de Bomberos de Esquel partieron hacia el Parque Nacional Los Alerces para colaborar en las tareas de contención, dirigiéndose inicialmente a la zona de Punta Mattos.
Posteriormente, alrededor de las 22 horas, una tercera dotación fue movilizada específicamente hacia el área de Lago Rivadavia, identificada como el epicentro de la propagación más peligrosa. Debido a la magnitud y dinámica del incendio, Bomberos de Esquel se declararon en «alerta amarilla», un estado de máxima preparación que les permite movilizar todos sus recursos disponibles de manera inmediata.
Lluvias dispersas: una esperanza limitada para el combate del fuego
Cerca de la medianoche del miércoles, se registraron precipitaciones en la región, aunque con intensidad dispar. Mientras que en Esquel la lluvia fue escasa, en Trevelin fue más copiosa y estuvo acompañada de granizo. Al momento de los reportes, no se tenía información certera sobre cómo afectaron estas lluvias al área específica del incendio dentro del Parque Nacional.
Este jueves amaneció con cielo nublado, un descenso notable de la temperatura y pronóstico de nuevas lluvias. Estas condiciones meteorológicas podrían representar un aliado crucial para los brigadistas y bomberos, ya que la humedad y la falta de viento ayudan a reducir la intensidad de las llamas y facilitan las tareas de contención. Sin embargo, la efectividad dependerá de la intensidad y duración de las precipitaciones sobre los frentes activos.
Las autoridades mantienen un estrecho monitoreo de la situación, mientras los equipos de combate contra el fuego trabajan en terreno para establecer líneas de defensa y proteger a las poblaciones de Villa Rivadavia y Cholila, que se encuentran en la trayectoria estimada del incendio.




