Desastre en Chubut: 30 mil hectáreas quemadas y ola de calor extrema.
La provincia de Chubut atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia ambiental reciente. Un relevamiento oficial confirmó este viernes que la superficie arrasada por el fuego ya supera las 30.000 hectáreas, mientras una ola de calor con temperaturas que rozarán los 34 grados amenaza con reactivar los focos más peligrosos.
En localidades como El Hoyo y Cholila, el drama se intensifica debido a una sequía persistente y vientos que rotan constantemente, obligando a decenas de familias a autoevacuarse ante la proximidad de las llamas que devoran bosques nativos milenarios.
Condiciones climáticas hostiles complican el combate aéreo
El panorama meteorológico para los próximos días es desalentador. Según los pronósticos, las temperaturas en la zona de El Hoyo no bajarán de los 28 grados, alcanzando un pico sofocante el próximo jueves. Esta situación, combinada con la falta total de lluvias hasta la semana entrante, genera un ambiente de alta combustibilidad. Las cuadrillas de brigadistas enfrentan, además, un obstáculo adicional: las densas columnas de humo que se elevan sobre los valles.
Según El Ciudadano, estas nubes de combustión han impedido en diversas jornadas la operación segura de los 19 medios aéreos desplegados en la región. El riesgo para la vida de los pilotos es extremo cuando la visibilidad es nula, lo que deja el trabajo de contención exclusivamente en manos de los equipos terrestres en zonas de difícil acceso como los cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas.
Despliegue masivo y evacuaciones en Lago Rivadavia
Bajo la coordinación del Comité de Emergencia, más de 400 brigadistas trabajan sin descanso en los frentes de mayor actividad. El gobernador Ignacio Torres destacó que este operativo cuenta con el apoyo de provincias hermanas y recursos nacionales, aunque advirtió que la región padece «la peor sequía desde 1965». En el sector de Lago Rivadavia, la situación obligó a la evacuación de 15 personas pertenecientes a seis familias, tras la reactivación de un foco cuyo origen se remonta a una tormenta eléctrica en diciembre.
Mientras que en Epuyén el incendio se encuentra contenido en un 85%, la mayor preocupación sigue centrada en el Parque Nacional Los Alerces. El mandatario provincial adelantó que, una vez superada la emergencia, será imperativo discutir con los legisladores de todas las bancadas la disponibilidad de recursos para la reconstrucción, subrayando que la magnitud de la catástrofe requiere un compromiso fiscal sólido tanto de la provincia como de la Nación para mitigar las pérdidas en el sector productivo y ambiental.




