La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado concluyó este jueves en la Casa Blanca sin una declaración conjunta por parte de ambos.
El encuentro, celebrado en medio de la tensión política que vive Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, fue calificado por Machado como “muy buena”, aunque los detalles de lo tratado no fueron explicitados públicamente.
Según TN, María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, fue recibida por Trump en la residencia presidencial de Washington DC tras un almuerzo a puertas cerradas en la Casa Blanca.
La dirigente venezolana describió su reunión con el mandatario estadounidense como “genial” y positiva, aunque evitó ofrecer detalles sobre los temas discutidos ante la prensa. Trump, por su parte, no brindó declaraciones conjuntas ni comunicados oficiales al finalizar el encuentro, lo que muestra la discreción con la que se manejó la visita.
La ausencia de una declaración conjunta indica que, si bien el diálogo se dio en un contexto de importancia internacional, no se consolidaron anuncios públicos compartidos entre ambas partes tras la audiencia.
Contexto político y agenda internacional
La visita de Machado se desarrolla en un momento de intensa actividad diplomática, luego de que Estados Unidos tomara acciones en Venezuela que llevaron a la detención de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos legales. Esto ha generado una nueva etapa de relaciones entre Washington y actores políticos venezolanos, con especial atención en la transición política del país caribeño.
En ese contexto, Machado había mantenido encuentros en el Vaticano y con otros líderes internacionales para reforzar el apoyo a la causa de los presos políticos y consolidar perspectivas sobre el futuro de Venezuela fuera del régimen anterior.
Repercusiones y pronunciamientos posteriores
Aunque no hubo un comunicado conjunto, la reunión fue vista como un gesto político relevante para la oposición bolivariana y para las relaciones entre Estados Unidos y sectores críticos del gobierno venezolano anterior. Los analistas interpretan que la falta de declaraciones públicas compartidas puede responder tanto a la complejidad de las posturas políticas en juego como a la discreción diplomática que caracteriza algunas reuniones en la Casa Blanca.
La audiencia entre Donald Trump y María Corina Machado en la Casa Blanca cierra una jornada marcada por la tensión política y la expectativa internacional sobre Venezuela. Si bien no se emitió un pronunciamiento conjunto, la reunión refuerza la presencia de la oposición venezolana en la agenda internacional y abre espacios para futuros contactos bilaterales.




