Liberaron al gendarme Nahuel Gallo tras un año detenido en Venezuela. Regresó a Argentina en un avión de la AFA tras ser acusado falsamente de espionaje.
Tras permanecer más de un año privado de su libertad en condiciones denunciadas como arbitrarias, el gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó su libertad este domingo. El operativo de retorno se concretó a través de un vuelo privado facilitado por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), permitiendo que el catamarqueño abandone el territorio venezolano donde estuvo confinado desde diciembre de 2024. La noticia trajo alivio a su familia, que llevó adelante una incansable campaña internacional para visibilizar la falta de garantías procesales durante su detención.
Un emotivo regreso tras 445 días de encarcelamiento
La confirmación de la liberación llegó a través de María Alexandra Gómez, esposa venezolana de Gallo, quien expresó su emoción en redes sociales. “Acabo de hablar con Nahuel Gallo y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados. Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”, manifestó Gómez, haciendo referencia al hijo de ambos que esperaba el reencuentro.
Según CNN en Español, el gendarme se encontraba recluido en la cárcel de El Rodeo I, en el estado Miranda, un centro penitenciario de máxima seguridad. Durante su estancia en dicho penal, las comunicaciones fueron prácticamente nulas; de hecho, recién el pasado 26 de febrero —luego de 445 días de encierro— se le permitió realizar una breve llamada telefónica a su mujer, marcando el inicio de las gestiones finales para su expulsión y traslado al país.
Las acusaciones de espionaje y la defensa de la familia
Nahuel Gallo, nacido en 1991 en Catamarca, había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 tras ingresar a Venezuela por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander, proveniente de Colombia. A pesar de que su familia siempre sostuvo que el viaje tenía fines estrictamente personales —visitar a su pareja e hijo que se encontraban en casa de familiares—, las autoridades venezolanas le imputaron cargos de terrorismo y espionaje.
La defensa de Gallo calificó estas acusaciones de infundadas y violatorias del debido proceso. María Alexandra Gómez reiteró en diversas oportunidades que su esposo cruzó la frontera con toda la documentación en regla: pasaporte vigente, los permisos correspondientes y una carta de invitación formal. El rol de la AFA en la logística del traslado fue determinante para asegurar una salida segura del gendarme, quien ahora deberá retomar su vida en Argentina tras una experiencia traumática en el exterior.




