En plena crisis por incendios forestales en la cordillera de Chubut, una pareja de turistas fue multada este viernes por realizar un asado en un área estrictamente prohibida del Parque Nacional Los Alerces.
El hecho, calificado como una grave falta a las normas de emergencia, ocurrió en el sector de La Usina, a orillas del Lago Futalaufquen, donde los fogones se encuentran clausurados y existe una restricción total de fuego. Según ADNsur.
Los visitantes, oriundos de Berazategui, habían sido advertidos tanto por el personal del parque al ingresar como por otros turistas en la playa. Aun así, encendieron el fuego, lo que motivó una denuncia y la intervención inmediata de guardaparques, quienes labraron un acta de infracción y secuestraron preventivamente la parrilla. Este episodio, ocurrido en un contexto donde una densa capa de humo cubría la región por los incendios activos, generó malestar y preocupación entre las autoridades, según informó el diario Jornada de Trelew.
Desobediencia ante las advertencias en un contexto crítico
El episodio tuvo lugar en un momento de extrema vulnerabilidad para el ecosistema. El Parque Nacional Los Alerces, como toda la región, está bajo una emergencia ígnea debido a las condiciones de sequía extrema, altas temperaturas y vientos. A pesar de esto, la pareja ingresó por la Portada Centro, donde el personal les informó detalladamente sobre la prohibición absoluta de hacer fuego en todo el área protegida y las restricciones de acceso por los incendios.
Una vez en la playa de La Usina, los turistas consultaron a otros visitantes si podían usar los fogones, recibiendo una respuesta negativa y unánime. Ignoraron estas advertencias y procedieron a encender carbón para cocinar. Fue un automovilista que transitaba por la zona quien, al ver la columna de humo, alertó a los guardaparques.
Intervención, sanción y argumentos de los infractores
El personal de Guardaparques se trasladó de inmediato al lugar. Al constatar la infracción, ordenaron apagar el fuego, labraron el acta correspondiente y realizaron el secuestro preventivo de la parrilla. Posteriormente, los turistas se presentaron en la Intendencia del Parque para realizar su descargo administrativo.
En su defensa, la pareja argumentó que no tenían información suficiente sobre la prohibición específica en ese fogón y que contaban con un matafuego de su vehículo por si surgía algún problema. Las autoridades desestimaron estos argumentos, señalando la clara señalización y las advertencias recibidas. Finalmente, los infractores reconocieron la falta, pagaron la multa y se les devolvió la parrilla.




