Tras romper el piso de los 500 puntos este miércoles, el riesgo país de Argentina se ubica en 493 puntos, acercándose a la «barrera psicológica» de 400 puntos que, según coinciden los analistas, permitiría al país volver a los mercados internacionales de deuda a tasas razonables.
Este nivel, no visto desde 2018, marca un hito clave en la estrategia financiera del Gobierno. Según Noticias Argentinas.
Según el medio Frente a Cano, especialistas como Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, consideran que el escenario es favorable. «Hoy estamos en 493. No está tan lejos», señaló, remarcando que si el indicador alcanza los 400 puntos, Argentina «ya podría volver a los mercados internacionales a una tasa razonable».
Los motores detrás de la notable caída del indicador
La fuerte reducción del riesgo país no es casual. Expertos consultados identifican dos factores centrales que están impulsando la confianza de los inversores internacionales. En primer lugar, se destaca el estricto equilibrio fiscal que el Gobierno nacional ha logrado mantener. En segundo término, el ritmo sostenido de compra de reservas por parte del Banco Central ha sido fundamental para generar certidumbre.
«Argentina tiene vencimientos no mayores de acá a junio; si continúa con este ritmo de compra de reservas, los puede afrontar con seguridad», explicó Cachanosky. Esta solvencia de corto plazo es percibida positivamente por el mercado, que ha «premiado» esta señal con la baja del indicador.
El impacto clave de las reformas estructurales en curso
Más allá de los números fiscales y de reservas, los analistas ponen la lupa en el avance del paquete de reformas que el Gobierno impulsa en el Congreso. Se espera que la aprobación de la reforma laboral ejerza una presión adicional a la baja sobre el riesgo país.
«Si esto avanza, va a presionar todavía más a la baja el riesgo país, lo cual sería espectacular», afirmó el economista. La señal de que Argentina está comprometida con cambios estructurales que mejoren la productividad y la competitividad es un elemento intangible, pero de gran peso para la evaluación de riesgo que hacen los inversores institucionales.
El espejo de Ecuador y la importancia de acumular reservas
El camino de regreso al mercado tiene un referente cercano: Ecuador. El país vecino, con un EMBI (riesgo país) apenas unos 60 puntos por debajo del argentino, acaba de realizar con éxito una emisión de deuda. Colocó bonos con vencimientos en 2034 y 2039 a tasas del 8,75% y 9,25%, respectivamente, recibiendo ofertas por miles de millones de dólares.
Para que Argentina pueda replicar una salida exitosa y a un costo mínimo, la acumulación de reservas será decisiva. Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, destacó que un nivel sólido de reservas internacionales permitirá al país acudir a los mercados en condiciones mucho más ventajosas, sin la urgencia que encarece el financiamiento.
La meta está cerca, pero el camino requiere continuidad
Con el riesgo país en su nivel más bajo en siete años, Argentina observa de cerca el umbral de los 400 puntos. Alcanzarlo no sería solo un triunfo simbólico, sino la llave que reabriría el acceso al crédito internacional, un componente esencial para financiar el crecimiento futuro sin presionar la base monetaria.
El consenso entre los expertos es claro: mantener la disciplina fiscal, continuar fortaleciendo las reservas y profundizar las reformas son los pilares que sostendrán esta tendencia positiva. El regreso al mercado no es una cuestión de «si» ocurrirá, sino de «cuándo», y cada punto menos en el riesgo país acerca esa fecha.




