La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, expresó públicamente su sentido homenaje tras conocerse la muerte de Modesto Herminio Cárdenas, un veterano de la Guerra de Malvinas de 63 años, oriundo de Chubut.
A través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente Twitter), Villarruel lo calificó como un «soldado de la Patria», acompañando su mensaje con un deseo de protección divina: «Que la Virgen de Luján te cubra siempre con su manto!».
Cárdenas, quien realizó el Servicio Militar Obligatorio a los 18 años, falleció el pasado miércoles 7 de enero, aunque la noticia se difundió en las últimas horas. Durante el conflicto bélico de 1982, formó parte del Batallón de Infantería (BIM) N°5, una de las unidades que combatió por la recuperación de las Islas. Según Noticias Argentinas (NA).
La vida de un héroe chubutense: del servicio a la ruralidad
Nacido en la localidad chubutense de Paso de los Indios y vecino de Trevelín, la vida de Modesto Herminio Cárdenas estuvo marcada por el servicio a su país y el trabajo en la tierra. Tras cumplir con su deber en el conflicto del Atlántico Sur, desarrolló su vida laboral como peón rural en distintas localidades de la Patagonia, incluyendo El Calafate y Cholila.
Su trayectoria refleja la de muchos excombatientes que, después de la guerra, volvieron a sus lugares de origen y se reinsertaron en la vida civil, muchas veces en trabajos humildes y lejos de los reflectores. Su fallecimiento moviliza no solo a la comunidad de veteranos, sino también a los vecinos de las localidades chubutenses donde vivió y trabajó, recordando el sacrificio de toda una generación.
Un gesto político que resalta el compromiso con los excombatientes
El mensaje de la vicepresidenta Villarruel, conocida por su activa defensa de la causa de Malvinas y el reconocimiento a los veteranos, se enmarca en su perfil político e ideológico. Al utilizar la figura de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, el mensaje adquiere un tono no solo patriótico sino también religioso, buscando resonar en amplios sectores de la sociedad que veneran a la fe católica y honran a los caídos y veteranos.
Este tipo de declaraciones públicas por parte de altos funcionarios suelen tener un doble propósito: honrar la memoria del fallecido y, al mismo tiempo, reafirmar el compromiso del Gobierno con la cuestión Malvinas y sus protagonistas. En un contexto donde los veteranos y sus familias reclaman permanentemente por mejores pensiones y reconocimiento social, estos gestos buscan cerrar una brecha de desatención histórica.
La muerte de Modesto Herminio Cárdenas pone nuevamente en primer plano la historia personal detrás de cada veterano de Malvinas. Más allá del mensaje de condolencia de una alta funcionaria, su vida resume el destino de miles de jóvenes que sirvieron a la Patria y luego debieron construir su futuro en la austeridad. Su partida es una oportunidad para reflexionar, una vez más, sobre la deuda moral y material que la sociedad argentina mantiene con quienes defendieron la soberanía nacional en 1982. Que su memoria y la de todos sus compañeros siga inspirando el reclamo pacífico y la búsqueda permanente de una solución para las Islas Malvinas.




