El panorama familiar y judicial del expresidente Alberto Fernández muestra un giro significativo en las últimas semanas.
Mientras recompuso el vínculo con su hijo pequeño, también deposita sus esperanzas en una decisión judicial que podría cerrar la causa penal en su contra por violencia de género.
Un cambio radical en el vínculo familiar
Según LA NACION, la relación entre Alberto Fernández y Fabiola Yañez atraviesa un momento de distensión. Fuentes cercanas al exmandatario confirmaron que, luego de un 2025 signado por la distancia y las acusaciones, el expresidente pasó los últimos 15 días con su hijo Francisco, de casi cuatro años.
Actualmente, el niño ve a su padre todas las semanas, un escenario completamente diferente al del año pasado. Desde el entorno de Yañez, que ahora vive en Buenos Aires, destacaron que el diálogo entre los abogados de ambas partes es cordial y que todo se maneja en función del bienestar del niño.
La causa judicial a la espera de Rafecas
En el ámbito penal, la causa por violencia de género sigue su curso, pero con expectativas de cambio. Luego de que la Cámara de Casación apartara al juez Julián Ercolini por parcialidad, el expediente quedó a cargo del magistrado Daniel Rafecas.
Fernández confía, según relató a su círculo íntimo, en que Rafecas anule todo el caso. Su defensa argumenta que el procesamiento fue dictado por un juez imparcial (Ercolini) y cuestiona las pruebas, como las fotografías de moretones, atribuyéndolas a otros orígenes. La decisión final de Rafecas, que aún no se produjo, definirá si el caso se eleva a juicio oral o si, efectivamente, se archiva.
Un futuro incierto entre la tregua familiar y los tribunales
Aunque la tensión ha cedido en el plano familiar, los frentes judiciales siguen abiertos. Existe la posibilidad de que Fabiola Yañez desista de la querella penal, un movimiento que sus allegados no descartan con el argumento de que su hijo «no puede crecer con un padre condenado o preso». Paralelamente, en la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires avanza una causa donde la propia Yañez está citada a declarar por la supuesta obstrucción del vínculo paterno-filial. Mientras tanto, Alberto Fernández disfruta de una relación más estable con Francisco, acompañándolo incluso en su adaptación escolar, en lo que parece ser una tregua precaria dentro de un conflicto legal aún no resuelto.




