El aumento de vehículos adulterados, robados y “mellizos” encendió una señal de alerta. Desde la división policial advierten que muchos rodados ingresan al mercado legal con documentación apócrifa y terminan siendo secuestrados, dejando a sus poseedores involucrados en causas judiciales.
La División Sustracción de Automotores y Planta Verificadora de Puerto Madryn intensificó durante el último año los controles y las investigaciones sobre autos robados, mellizos y adulterados. El trabajo silencioso y meticuloso del área permitió el secuestro de numerosos rodados con irregularidades, muchos de ellos insertados en el mercado legal sin que sus poseedores supieran su verdadera condición.
El oficial subinspector Hernán Vera, jefe de la División Sustracción de Automotores y de la Planta Verificadora de Puerto Madryn, explicó a Canal 12 que el área cumple una función netamente investigativa vinculada a delitos automotores. “Nos encargamos de la verificación para transferencias comerciales, la investigación de vehículos sustraídos —motos, autos y camiones— y la detección de adulteraciones de chasis, motor y documentación”, señaló. De acuerdo con Canal 12 Web.
En la planta verificadora, todos los vehículos que van a ser vendidos o comprados deben pasar por un control obligatorio. Cada rodado posee una numeración registral única —chasis y motor— que debe coincidir con la patente. “Los peritos verificadores son quienes determinan si el vehículo está en condiciones legales o si presenta alguna irregularidad que derive en una medida judicial”, explicó Vera.
Uno de los fenómenos que más preocupa es la circulación de vehículos adulterados en la ciudad. Según detalló el jefe policial, en Puerto Madryn se detectó una cantidad significativa de autos ilegales cuyos poseedores, en muchos casos, desconocían su origen ilícito. “Muchas personas compran vehículos a un precio muy bajo creyendo que hicieron un buen negocio, pero detrás suele haber una adulteración que impide que ese auto circule legalmente”, advirtió.
Vera aclaró que existen dos perfiles: quienes saben que están comprando un vehículo irregular y quienes realmente lo desconocen. Sin embargo, ambos quedan alcanzados por la ley. “Tener en su poder un vehículo adulterado está contemplado en el artículo 289, inciso tercero, del Código Penal Argentino. Se inicia una causa judicial contra el poseedor mientras se investiga quién realizó la adulteración”, explicó.
El jefe de la División también detalló las diferencias entre los llamados vehículos “mellizos” y “gemelos”. En el primer caso, se trata de autos robados a los que se les coloca la patente de otro vehículo de iguales características, sin modificar chasis ni motor. “Esos vehículos pueden recuperarse y volver a su titular original”, indicó. En cambio, los denominados “gemelos” implican un nivel delictivo más complejo: se borran y reemplazan las numeraciones originales, eliminando la identidad del rodado. “Muchos de esos vehículos son irrecuperables”, señaló.
Cuando un vehículo es considerado irrecuperable, queda a disposición de la Justicia y del Ministerio Público Fiscal, pudiendo ser depositado en dependencias policiales o entregado a instituciones como depositarios judiciales, siempre en el marco de una causa en curso.
Respecto a la situación actual en la ciudad, Vera destacó un aumento del trabajo operativo, tanto en el casco urbano como en zonas aledañas. “En lo que va de este año ya secuestramos nueve rodados: cuatro vehículos adulterados, dos motovehículos robados y tres autos sustraídos, algunos provenientes de otras provincias como Río Negro”, precisó.
El trabajo de la División no se limita a la planta verificadora. Actualmente, gran parte de la tarea se realiza en la calle mediante patrullajes e investigaciones discretas. “Tratamos de pasar desapercibidos para intervenir de manera tranquila. Muchas veces la persona accede sin inconvenientes cuando se le explica la situación”, relató.




