El ministro de Economía, Luis Caputo, manifestó públicamente su descontento ante lo que considera una respuesta apática por parte del sector privado frente a las recientes reformas
El eje del conflicto radica en el beneficio que otorga la nueva ley laboral, la cual contempla una reducción del 85% en las cargas patronales para la contratación de nuevos empleados, una medida que el Palacio de Hacienda califica como histórica.
El asombro de Economía ante el silencio de las cámaras
A través de sus canales oficiales, el titular de la cartera económica subrayó que este alivio fiscal es «casi lo más importante de la ley». Sin embargo, el funcionario no ocultó su sorpresa por la ausencia de manifestaciones de respaldo por parte de las entidades gremiales empresarias. «¡No salgo de mi asombro! Ninguna cámara festeja, nada», sentenció Caputo, exponiendo una grieta política entre las expectativas del Ejecutivo y la reacción del mercado.
Desde el oficialismo sostienen que este esquema es la llave maestra para dinamizar el empleo registrado, especialmente en las pymes. No obstante, este silencio corporativo ocurre en un clima de enfriamiento económico, donde muchas industrias operan con una capacidad instalada apenas superior al 50%.
Controversia por cambios en la reforma y aportes obligatorios
No todo es falta de festejo; también hay reclamos activos. Según informó el medio Perfil, la Cámara de Supermercados Mayoristas (CADAM) expresó su rechazo a modificaciones de último momento en el articulado de la reforma. El foco de la disputa es el artículo 128, que habría alterado el carácter voluntario de ciertos aportes a cámaras empresarias, volviéndolos obligatorios.
Desde CADAM advirtieron que esta redacción «contradictoria» permite que entidades como la CAC y CAME mantengan una recaudación millonaria a través del INACAP sin los debidos controles de trazabilidad. Para los mayoristas, esto desvirtúa el espíritu de transparencia que se buscaba originalmente con la flexibilización de costos laborales.
El diálogo con la industria para reactivar el consumo
En un intento por acercar posiciones, Caputo recibió recientemente al titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini. Lejos de la euforia por la baja de aportes, el sector industrial llevó a la mesa de Hacienda una agenda de supervivencia y reactivación.
Entre los pedidos puntuales de la UIA se destacan el impulso al crédito para el consumo y la devolución del IVA en la construcción. El objetivo de los industriales es evitar que la recesión se estabilice en los niveles actuales y lograr que las medidas de alivio fiscal se traduzcan efectivamente en una mejora de la cadena de valor local, más allá de la reducción de los costos de contratación.




