Incendios en la Comarca: las lluvias traen alivio tras 30 mil hectáreas.
La crisis ígnea que azota a la cordillera del Chubut atraviesa un momento de tensa calma. Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas han generado un respiro fundamental para los brigadistas que combaten el fuego en los sectores de Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén. Aunque el agua caída representa una noticia esperanzadora para los pobladores de la Comarca Andina, las autoridades del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) mantienen la cautela, ya que el fenómeno climático no ha logrado extinguir la totalidad de los focos críticos que persisten en la región.
El panorama sigue siendo delicado debido a la magnitud de los daños acumulados desde el inicio de la temporada. Según Red43, el incendio denominado “1ra Cantera – Puerto Patriada” ya ha consumido un total de 30.677 hectáreas de vegetación diversa, incluyendo bosque nativo, matorrales y áreas de bosque implantado. La prioridad de los operativos actuales es «observar el efecto de las precipitaciones en las zonas con puntos calientes», dado que en ciertos sectores la lluvia podría no ser suficiente para penetrar en el suelo y sofocar las raíces que aún mantienen temperatura.
Puerto Patriada y el desafío de los puntos calientes
A pesar de que el incendio en la zona de Puerto Patriada se encuentra bajo el estado de «contenido», el sector identificado como 2B continúa activo en todo su perímetro. Durante la jornada del martes, los brigadistas debieron lidiar con ráfagas de viento provenientes del oeste que alcanzaron los 55 km/h, una condición que amenazó con reactivar los frentes hasta que la lluvia se hizo presente después del mediodía. Las cuadrillas se han concentrado en tareas de enfriamiento en áreas estratégicas como La Burrada, Tinelli y El Retamal.
Para este miércoles, el pronóstico meteorológico es favorable pero extremo: se esperan máximas de apenas 10°C y la probabilidad de nevadas en las zonas de mayor altura. Este descenso brusco de la temperatura, sumado a una humedad relativa superior al 75%, podría contribuir significativamente a reducir la actividad superficial del fuego. Sin embargo, más de 100 personas continúan desplegadas en el terreno, apoyadas por autobombas, camiones cisterna y una flota aérea que incluye aviones hidrantes y helicópteros con helibalde del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF).
Situación en Los Alerces y Lago Cholila
El Parque Nacional Los Alerces es otro de los puntos de máxima preocupación. En el Sector 5 (Villa Lago Rivadavia), el fuego ha devastado unas 26.306 hectáreas. Allí, el despliegue es aún mayor, con 173 personas trabajando en el repaso de fajas cortafuego y el control de perímetros. Las lluvias en esta zona comenzaron por la mañana en Villarino y Goya, extendiéndose hacia Cholila pasado el mediodía, lo que permitió que los medios aéreos entraran en una fase de vigilancia pasiva o «stand by».
Por su parte, el foco detectado en la desembocadura del río El Tigre, en el Lago Cholila, afecta 209 hectáreas de bosque nativo. En este sector se registraron casi 15 milímetros de lluvia, lo que ayudó a disminuir la intensidad del avance. Los expertos insisten en que, aunque el escenario es mucho más optimista que en días anteriores, la guardia no se bajará hasta que los sobrevuelos confirmen la ausencia de actividad ígnea subterránea, en una de las temporadas más agresivas que se recuerden en la historia reciente de la provincia.




