F1: El cambio reglamentario que pone en riesgo el Alpine de Colapinto.
A pocas semanas de que se apague el semáforo y comience la acción oficial en la pista, el clima en el box de Alpine se ha vuelto tenso. La expectativa por ver a Franco Colapinto en su primera temporada completa se mezcla ahora con una preocupación técnica que llega desde los despachos de la FIA. Una posible modificación en la normativa de motores amenaza con restarle competitividad al monoplaza del piloto argentino antes de su debut en Bahréin.
El conflicto surge a partir de una revisión en la metodología de medición de las unidades de potencia. Según Crónica, la Federación Internacional del Automóvil evalúa cambiar el modo en que se controla la relación de compresión en los motores, una decisión que podría golpear directamente a Mercedes y, por efecto cascada, a sus clientes, entre los que se encuentra la escudería Alpine.
La polémica técnica: ¿Qué se discute sobre los motores?
El eje del debate se centra en un parámetro técnico fundamental: la relación de compresión, cuyo límite está fijado en 16:1. Hasta el momento, las verificaciones técnicas se realizaban con el motor en frío y el vehículo detenido. Sin embargo, la FIA sospecha de una «zona gris» en el reglamento que habría sido aprovechada por los ingenieros de Mercedes.
La sospecha indica que el motor diseñado en Brackley cumple con el límite establecido cuando se mide de forma estática, pero superaría esa cifra una vez que la unidad alcanza su temperatura de funcionamiento en carrera. Para eliminar esta ventaja, el organismo rector analiza implementar un nuevo procedimiento de control con el motor ya en temperatura, lo que obligaría a reajustar los mapas de potencia y, consecuentemente, reduciría el rendimiento final.
El reclamo de Ferrari, Honda y Audi
La controversia no nació de la nada. Fueron los competidores directos —Ferrari, Honda y Audi— quienes elevaron un reclamo formal ante la FIA. Estas escuderías consideran que la interpretación de Mercedes le otorga una ventaja injusta en pista que no se refleja en los controles de laboratorio.
Alpine, que para esta temporada ha estrechado sus vínculos técnicos como equipo cliente de Mercedes, observa con suma atención el desenlace de esta puja política y técnica. Si la FIA decide avanzar con el cambio metodológico, el auto de Colapinto podría perder esos caballos de fuerza extra que son vitales para pelear en la zona media de la parilla, donde cada milésima de segundo cuenta.
Un escenario complejo para el debut de Franco
Este tipo de ajustes reglamentarios no requieren la aprobación unánime de todos los equipos. Para que la nueva medición entre en vigencia, solo se necesita el aval de la propia FIA, de la Fórmula 1 y de cuatro de los cinco fabricantes de motores actuales. Con tres motoristas impulsando el cambio, el escenario parece poco alentador para el bloque liderado por Mercedes.
Mientras tanto, Colapinto se mantiene enfocado en su preparación física y en las simulaciones, habiendo declarado recientemente que se siente «enamorado» de su nuevo Alpine. Sin embargo, el destino de su velocidad final podría depender de una decisión administrativa que se tomará en los próximos días, marcando lo que será una temporada de desafíos constantes tanto dentro como fuera de la pista.




