¿Cómo afectan los incendios en Chubut a la producción agropecuaria?
La crisis ígnea que atraviesa la provincia de Chubut ha alcanzado una dimensión alarmante, superando ya los 50 días de actividad ininterrumpida. Lo que comenzó como focos aislados se ha transformado en una catástrofe ambiental y económica que golpea el corazón del sector productivo.
Las llamas, que avanzan sin tregua sobre la cordillera y los valles, no solo consumen bosques nativos y biodiversidad, sino que han comenzado a devastar establecimientos rurales clave, poniendo en vilo la subsistencia de numerosas familias que dependen de la actividad ganadera y agrícola en la región.
¿Cuál es la magnitud del daño en el sector rural chubutense?
La situación ha tomado una relevancia institucional significativa tras el pronunciamiento de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), una de las entidades de la Mesa de Enlace. Según TN, el área afectada ya supera las 45.000 hectáreas, una cifra que refleja la voracidad de un incendio que, en algunos sectores, amenaza con unirse para formar frentes de fuego incontrolables. La entidad alertó sobre la gravedad del escenario: “El sur arde. Y no miramos para otro lado. Desde Confederaciones Rurales Argentinas acompañamos a las familias, productores, comunidades y brigadistas que enfrentan los incendios forestales en Chubut”.

Uno de los establecimientos afectados pertenece a Juan Goya, dirigente de CRA y reconocido productor de la zona. Su campo se ubica en un valle estratégico que conecta las localidades de Esquel y Cholila, en las cercanías del Parque Nacional Los Alerces. En declaraciones directas, Goya manifestó: “Estamos en pleno incendio. Todavía no calculé cuántas hectáreas se me quemaron. La hacienda no fue afectada. El campo se encuentra en un valle que va desde la localidad de Esquel hasta Cholila”. A pesar de que los animales han sido puestos a resguardo, la pérdida de pasturas y alambrados representa un golpe económico de difícil recuperación a corto plazo.
¿Qué acciones de asistencia se planean para los damnificados?
Ante la emergencia, la gremial rural que preside Carlos Castagnani ha manifestado su compromiso de trabajar junto a la Federación de Chubut y las sociedades rurales locales para iniciar un proceso de asistencia y contención. El foco actual está puesto en los brigadistas que enfrentan condiciones climáticas extremas, pero la mirada ya se proyecta hacia el «día después» de las llamas, cuando el suelo devastado requiera de una reconstrucción integral de la infraestructura productiva.
“En momentos así, el campo es una sola familia. Solidaridad, trabajo conjunto y presencia en el territorio. Siempre”, concluyeron desde CRA. La preocupación radica en que el fuego sigue activo y las previsiones meteorológicas no han sido lo suficientemente favorables para permitir el control total. La comunidad rural aguarda ahora medidas de alivio fiscal y apoyo logístico para enfrentar una crisis que ya se perfila como una de las más severas de la última década en la Patagonia argentina.




