Escuelas de Chubut: pilares de apoyo logístico frente a los incendios.
En un verano marcado por la intensidad de los incendios forestales en la región cordillerana, el sistema educativo de la provincia ha asumido un rol que trasciende las aulas. Los establecimientos escolares se han transformado en centros neurálgicos para el combate del fuego, brindando refugio, alimentación y logística a los centenares de brigadistas y bomberos que arriesgan sus vidas en la línea de fuego. Esta articulación entre el Ministerio de Educación y los servicios de emergencia ha resultado vital para sostener los operativos de larga duración en zonas críticas.
Siete instituciones al servicio de la emergencia forestal
El despliegue no es menor y abarca puntos estratégicos del mapa provincial. Según Radio Chubut, actualmente son siete las instituciones educativas que han puesto sus instalaciones a disposición de los brigadistas, ofreciendo espacios de descanso, higiene y alimentación. El ministro de Educación, José Luis Punta, destacó que la labor de directivos, docentes y auxiliares ha sido “importantísima”, permitiendo que los establecimientos funcionen como centros de movilización y refugio en medio de los desastres naturales.
Punta detalló que esta función de apoyo se ha mantenido durante toda la temporada estival. Como ejemplo emblemático, mencionó que durante el incendio en el área del Parque Nacional Los Alerces, la escuela del Lago Futalaufquen fue la sede que alojó al comando de operaciones. “Son siete instituciones educativas que están prestando”, señaló el funcionario, resaltando que el personal escolar ha cumplido múltiples roles solicitados por las autoridades de emergencia para facilitar la logística en el terreno.
Garantía de continuidad pedagógica y reconocimiento al personal
A pesar de la urgencia que impone el fuego, el Ministerio de Educación ya trabaja en el escenario posterior. El ministro confirmó que la prestación de servicios en las escuelas continuará “mientras sea necesario”, pero aclaró que ya se están adoptando medidas para proteger las trayectorias educativas de los alumnos afectados por la contingencia. El objetivo es que la solidaridad y el apoyo logístico no perjudiquen el derecho al aprendizaje de los niños y jóvenes de las zonas cordilleranas.
“Se tomarán las medidas necesarias para reconocer el trabajo de docentes y auxiliares y para garantizar la continuidad educativa de los estudiantes cuyas escuelas resultaron afectadas”, aseguró Punta de manera textual. La intervención de los edificios escolares como puntos de apoyo ilustra una integración coordinada entre educación y protección civil, una respuesta organizada ante un verano que ha exigido el máximo esfuerzo de las autoridades provinciales para mitigar los daños de los incendios.
Solidaridad institucional en tiempos de crisis
El uso de las escuelas como base operativa no solo optimiza los recursos del Estado, sino que también refuerza el vínculo entre las instituciones y la comunidad. En localidades donde el acceso a grandes infraestructuras es limitado, el edificio escolar se erige como el único espacio capaz de albergar la complejidad de un comando de incidentes. Esta red de contención logística es hoy una de las piezas fundamentales que permite que Chubut siga dando batalla frente a los focos ígneos en sus bosques nativos.




