Ballena sei en Chubut: por qué no habrá avistajes durante este 2026.
La costa sur de Chubut se prepara para un hito en el turismo de naturaleza, aunque los entusiastas deberán esperar un poco más. A pesar de la gran expectativa generada en torno a la ballena sei, la tercera especie más grande del planeta, las autoridades confirmaron que durante la presente temporada no se habilitarán las excursiones comerciales. El proyecto, que busca posicionar a Comodoro Rivadavia y Rada Tilly como nuevos polos del avistaje de cetáceos, se encuentra en una etapa crucial de estudios científicos para garantizar la sostenibilidad del recurso.
Ciencia y ambiente: los requisitos para una temporada sustentable
La decisión de postergar el inicio de las actividades turísticas responde a la necesidad de cumplimentar los estudios de impacto ambiental exigidos por la provincia. Según LM Neuquén, los investigadores del Conicet y el Cesimar están abocados a observar los ciclos biológicos de estos ejemplares y su comportamiento ante la presencia humana. Mariano Coscarella, investigador del Conicet, destacó la importancia de estos análisis previos para lograr una habilitación definitiva, estimando que “la habilitación definitiva y el inicio de las operaciones comerciales de avistaje llegarán para la temporada 2027”.
Un gigante veloz en el Golfo San Jorge
La ballena sei (Balaenoptera borealis) es un espécimen fascinante que llega a medir 18 metros y pesar más de 20 toneladas. Su presencia en el Golfo San Jorge ocurre entre febrero y junio, meses en los que se aleja la ballena franca austral, lo que permitiría a Chubut ofrecer avistajes durante casi todo el año. Gerardo Carrasco, gerente de Comodoro Turismo, señaló que el proyecto busca un marco legal sólido, afirmando que: “se gestionó el financiamiento y abordaje necesario para lograr que el avistaje de ballena sei sea una realidad en Comodoro Rivadavia, siempre priorizando la conservación y el desarrollo sustentable de la región”.
El potencial turístico de Comodoro y Rada Tilly
La geografía local ofrece una ventaja competitiva única en el mundo: la cercanía de los ejemplares a la zona portuaria. Estudios previos del CENPAT y la UNPSJB han llegado a contabilizar hasta 2.700 ejemplares en el mes de mayo, el punto máximo de presencia en la zona. Esta logística privilegiada permitiría que los turistas realicen avistajes a pocos minutos de navegar desde el puerto. Aunque este año la observación estará limitada a fines científicos, el horizonte de 2027 promete transformar a la zona sur de la provincia en un destino de jerarquía internacional para el encuentro con estos veloces gigantes del mar.




