Puerto Madryn: hoteles de lujo bajan tarifas para competir con Brasil.
La temporada de verano en la costa chubutense transcurre bajo un escenario de fuerte competencia regional y un reordenamiento del consumo. Los establecimientos de 4 y 5 estrellas boutique de Puerto Madryn han debido implementar estrategias comerciales agresivas para sostener los niveles de ocupación. Frente a un mercado donde los destinos internacionales, especialmente Brasil, ofrecen costos operativos y pasajes más accesibles, el sector hotelero de mayor categoría en la ciudad del Golfo busca equilibrar sus márgenes para atraer al turista nacional.
Un enero con ocupación moderada y ajuste de precios
El balance del primer mes del año arrojó una ocupación promedio cercana al 60% en el segmento de lujo. Leandro Bruzzo, vicepresidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), calificó al periodo como un «enero digno», aunque reconoció que las cifras se alejaron del tradicional 80% de temporadas récord. Según La17, la necesidad de traccionar demanda obligó a los empresarios a resignar rentabilidad, ya que los costos fijos e interanuales requerirían tarifas superiores a las actuales para cubrir el esquema de gastos reales.
«El segmento 4 estrellas está saliendo a competir fuerte también con las tarifas», explicó Bruzzo, señalando que no existe otra forma de captar al viajero ante el achicamiento del bolsillo del argentino. La logística también juega un papel determinante: mientras que para llegar a Madryn muchos turistas deben realizar dos tramos de vuelo (escalas), otros destinos internacionales cuentan con conexiones directas y promociones de aerolíneas low cost que terminan volcando la balanza hacia el exterior.
El mercado europeo y la expectativa por Carnaval
A pesar de los desafíos internos, Puerto Madryn mantiene su vigencia como un destino consolidado para el turismo receptivo internacional. Grupos provenientes de Francia, Italia, España y Alemania continúan visitando la Patagonia, con una frecuencia que se extiende habitualmente hasta marzo. Este flujo de divisas extranjeras actúa como un pulmón para los hoteles 4 y 5 estrellas, que encuentran en el público europeo un cliente fiel a los atractivos naturales de la región.
Hacia adelante, las miradas están puestas en el fin de semana largo de Carnaval, considerado el «último empujón» de la temporada estival. Con proyecciones que ya superan el 60% de reservas, el sector confía en que los eventos locales y el calendario nacional permitan cerrar un febrero estable. No obstante, desde la AHT insisten en que se requiere un trabajo conjunto a nivel nacional para fomentar el turismo interno mediante promociones que devuelvan competitividad a los destinos argentinos frente a las opciones de cercanía en el resto del continente.




