Chubut: prevén caída del 30% en la matrícula escolar para 2030.
El sistema educativo de la provincia de Chubut se enfrenta a un desafío demográfico sin precedentes que transformará la configuración de las escuelas en los próximos años. El descenso sostenido en la tasa de natalidad, un fenómeno que ya se percibe en los jardines de infantes, comenzará a impactar con fuerza en el nivel primario. Según especialistas en políticas públicas, la disminución de alumnos no es un hecho aislado, sino una tendencia estructural que obligará al Estado a repensar la dinámica pedagógica y la distribución de los recursos en las aulas.
El impacto demográfico y la realidad de las aulas chubutenses
La baja en la cantidad de nacimientos a nivel nacional ha sido drástica en la última década, pasando de 700 mil a menos de 500 mil anuales. Según Canal 12 Web, las proyecciones para Chubut son particularmente agudas, estimando que para el año 2030 habrá unos 16 mil estudiantes menos en el nivel primario. Federico Del Carpio, coordinador de Argentinos por la Educación, explicó que “para 2030 se espera una caída del 27% en la matrícula primaria en Argentina”, mientras que en el territorio chubutense esa cifra podría escalar hasta el 30% del total del alumnado.
Desafíos pedagógicos ante la reducción de estudiantes
Si bien la disminución de la cantidad de chicos por curso puede parecer una ventaja, los expertos advierten que existen riesgos en la socialización si los grupos se vuelven demasiado pequeños. “No es lo mismo trabajar con 20 o 15 alumnos que con cinco o siete. Eso empieza a complicar la dinámica pedagógica”, sostuvo Del Carpio. Ante este panorama, se barajan alternativas como la creación de parejas pedagógicas o la reorganización integral de los cursos para mantener un ambiente escolar estimulante.
Una oportunidad para mejorar la calidad del sistema
Por su parte, la subsecretaria de Educación, Adriana Di Sarli, analizó el fenómeno con una mirada optimista, considerándolo una chance para optimizar el aprendizaje. “En 2024 bajamos la ratio en nivel inicial de 25 a 20 alumnos y hoy es muy raro encontrar salas con más de 20 chicos”, señaló la funcionaria. Para Di Sarli, este proceso, que describe como «lento pero acumulativo», permitirá mejores intervenciones docentes. “No se trata de una educación personalizada, porque la escuela cumple un rol social indelegable, pero sí de mejores condiciones para enseñar y aprender”, concluyó.




