Flybondi canceló vuelos a Madryn y afecta el turismo de Carnaval.
La ciudad de Puerto Madryn se vio severamente afectada por la crisis operativa que atraviesa la aerolínea Flybondi, justo en la antesala del esperado fin de semana largo de Carnaval. En un momento de ocupación plena y temporada alta, la cancelación de vuelos estratégicos que conectan con Aeroparque generó un fuerte malestar tanto en los pasajeros varados como en los prestadores de servicios turísticos locales, quienes esperaban un flujo constante de visitantes para este feriado XXL.
El impacto en la ciudad del Golfo Nuevo no fue un hecho aislado, sino parte de un colapso sistémico de la compañía. Según La17, Flybondi acumuló un total de 56 cancelaciones en apenas cuatro días, afectando a más de 9.000 personas en todo el país entre el viernes 6 y el lunes 9 de febrero. En el caso específico de Madryn, el vuelo del sábado 7 de febrero fue dado de baja, dejando truncos los planes de cientos de turistas que buscaban disfrutar de la costa chubutense.
Crisis de flota: la mitad de los aviones fuera de servicio
Detrás de este escenario de frustración para los viajeros se esconde una limitación operativa crítica: la falta de aeronaves disponibles. Durante los días de mayor conflicto, la empresa low cost operó con un promedio de siete aviones fuera de servicio por jornada, lo que representa más de la mitad de su flota propia de 13 unidades. El punto más álgido de la crisis se registró el domingo 8, cuando solo siete aviones estuvieron operativos para cumplir con toda la programación nacional.
Esta reducción drástica en la capacidad de vuelo golpeó con mayor dureza a destinos como Puerto Madryn, que, a diferencia de otros centros urbanos más grandes, no cuenta con una multiplicidad de frecuencias diarias. Al caerse un servicio, las alternativas para los pasajeros son escasas o nulas, obligando a muchos a perder sus reservas hoteleras y excursiones ya contratadas en la zona.
Medidas paliativas insuficientes y aviones detenidos
A pesar de que la compañía intentó mitigar el impacto mediante la modalidad de alquiler ACMI (aeronave, tripulación, mantenimiento y seguro), incorporando entre diez y once aviones extranjeros desde mediados de enero, la medida no alcanzó para cubrir la demanda cargada en el sistema. La logística se complicó aún más con aeronaves de matrícula argentina que permanecieron detenidas por diversos motivos en Ezeiza, Aeroparque, Mendoza e incluso en México.
Incluso las unidades alquiladas bajo el régimen ACMI sufrieron desperfectos, registrándose aviones fuera de servicio en la base de Córdoba. Para el sector turístico de Puerto Madryn, el saldo de esta contingencia es de una profunda incertidumbre, ya que las cancelaciones se produjeron en el pico de la temporada estival, empañando el inicio de una de las fechas más importantes para la economía regional como lo es el Carnaval.




