Tres jóvenes acusados de un raid delictivo en 2024 enfrentan a un jurado popular. La Fiscalía reconstruyó una noche de terror: intentaron robar una casa, balearon a un oficial y huyeron cambiando el neumático y levantando a un desconocido para despistar. «Intentaron matar para asegurar su impunidad», lanzó el fiscal.
El juicio por jurados contra tres jóvenes acusados de un violento raid delictivo comenzó con una bomba emocional. La Fiscalía eligió abrir su alegato con el audio de un policía pidiendo auxilio después de ser atacado a balazos, una decisión que marcó el tono de la jornada y dejó instalada la pregunta central del caso: si hubo un plan para matar y escapar. El fiscal Nicolás Vasiliev describió al efectivo como «desesperado, nervioso y asustado», y sostuvo que, según la acusación, «pudo morir a manos de los imputados».
Según La17, los acusados son Ángel David Cifuentes (20) , Franco Agustín Verón (21) y Lucas Geminiani Lozada (23) , señalados por un violento episodio ocurrido en marzo de 2024 en la zona de Las Golondrinas.
La noche del terror: del intento de robo a los balazos
El relato de la Fiscalía reconstruyó una noche de llovizna, movimientos rápidos y decisiones que, en segundos, cambiaron el escenario. Según la acusación, el 8 de marzo de 2024, cerca de las 21:30, los tres «se pusieron de acuerdo para salir a robar» y se trasladaron en un Chevrolet Corsa con un revólver calibre .22.
El primer objetivo fue una vivienda de una vecina del paraje Las Golondrinas. La fiscalía sostuvo que «pispearon» la casa y apagaron las luces del auto para avanzar sin ser detectados. Sin embargo, el plan se frustró por una reacción inesperada: los gritos de la propietaria, que advirtió que llamaría a la policía, los obligó a huir antes de concretar el ingreso.
El encuentro con el policía: disparos a quemarropa
Ese momento derivó en el cruce con un Oficial Inspector que iba hacia el llamado de auxilio en su camioneta particular. Al encontrarse de frente, el policía dio la voz de alto, pero recibió una respuesta letal. Según el relato fiscal, el conductor del Corsa retrocedió para colocar el auto de costado y habilitar una línea de tiro desde atrás.
En esa posición, la acusación ubica a Geminiani Lozada disparando dos veces desde el asiento trasero. Los proyectiles pasaron a unos 50 centímetros del policía e impactaron en el faro y el neumático de la camioneta. Para la Fiscalía, esa secuencia no buscó solo evitar la detención: buscó asegurar la fuga a cualquier costo.
La huida: cambio de neumático y un dedo para despistar
La persecución terminó con el vuelco del policía en una zanja, mientras los acusados seguían su escape y se desprendían del arma. Para la Fiscalía, esa conducta posterior muestra una intención clara de eludir a los investigadores y borrar rastros.
Pero la maniobra más llamativa ocurrió luego del enfrentamiento. Con una rueda dañada, los jóvenes se detuvieron en el cruce de las Rutas 40 y 45, cambiaron el neumático y levantaron a un hombre que hacía dedo. El objetivo: que la policía, que buscaba a tres ocupantes, viera ahora cuatro personas en el auto. Una estrategia de fuga que la fiscalía calificó como «calculada y desesperada».
La detención llegó después con un operativo cerrojo. Los tres fueron capturados cerca de una escuela en Cerro Radal, punto donde se cerró el círculo del escape.
Criminis causa: la acusación que puede cambiarlo todo
Los delitos por los que llegaron a juicio son tentativa de robo y tentativa de homicidio, con agravantes por tratarse de un policía y por la figura de criminis causa, es decir, por haber intentado matar para garantizar impunidad.
La Fiscalía fue explícita en su lectura del episodio: «Intentaron matar para asegurar su impunidad». Con ese encuadre, el caso pasa de un robo frustrado a una acusación por un ataque letalmente dirigido.
Para sostener esa hipótesis, el fiscal anticipó un paquete de evidencias: pericias científicas con restos de pólvora en una mano, trayectoria de los proyectiles, testimonios de víctimas, imágenes de drones y análisis de comunicaciones.
El jurado decidirá
En el cierre de su apertura, la Fiscalía dejó en claro que la decisión recaerá en ciudadanos sin toga. «Ustedes deberán decidir», afirmó ante el jurado, remarcando que los imputados «se movieron en bloque» en una secuencia que puso en riesgo vidas inocentes.
La defensa, en tanto, anticipa que el nudo del debate se concentrará en dos puntos: si realmente intentaron robar armados y si dispararon con intención de matar. Su estrategia buscará sembrar dudas sobre los hechos.
Con ese choque de versiones, el jurado deberá evaluar si la prueba alcanza para condenar y si corresponde aplicar las agravantes propuestas por la acusación.




