División en Chubut: cómo votaron sus senadores la Reforma Laboral.
El Senado de la Nación vivió una jornada de intensas definiciones que culminó con la media sanción del proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Poder Ejecutivo. En una votación que arrojó 42 voluntades a favor y 30 en contra, la provincia de Chubut reflejó en el recinto la profunda fractura que atraviesa al arco político nacional. Los tres representantes de la provincia estuvieron presentes durante las más de 14 horas de debate, dejando sentado un posicionamiento que equilibra la balanza hacia el oficialismo nacional, pero mantiene una voz crítica desde la oposición.
La sesión, de carácter maratónico, puso bajo la lupa las alianzas legislativas y el peso de los bloques provinciales. Según Canal 4 Esquel, los legisladores chubutenses actuaron en estricta consonancia con los lineamientos de sus espacios políticos, consolidando una mayoría de dos a uno en favor de la iniciativa que ahora deberá ser ratificada por la Cámara de Diputados para su conversión definitiva en ley.
Carlos Linares y el rechazo de Unión por la Patria
El senador Carlos Linares, referente de Unión por la Patria, fue el único representante de la provincia que votó en contra del proyecto. Su negativa se sumó a la del interbloque peronista, que se mantuvo cohesionado en su postura de rechazo total. Linares y su espacio sostuvieron que la iniciativa gubernamental representa un retroceso en las conquistas históricas de los trabajadores.
Desde su sector, argumentaron que la propuesta introduce «modificaciones regresivas en materia de derechos laborales», haciendo especial hincapié en el nuevo esquema de indemnizaciones, las restricciones impuestas al derecho a huelga y la descentralización de la negociación salarial, factores que, según el bloque, debilitan la posición del empleado frente a la patronal.
Andrea Cristina y Edith Terenzi: el respaldo a la reforma
En la vereda opuesta, la senadora Andrea Cristina (PRO) y su par Edith Terenzi (Cambio Federal) aportaron sus votos positivos para que el Gobierno de Javier Milei lograra la media sanción. El apoyo de Cristina fue fundamental para fortalecer el núcleo de legisladores macristas que acompañaron la iniciativa casi en su totalidad, considerándola una herramienta necesaria para la modernización del mercado de trabajo y la reducción de la litigiosidad laboral.
Por su parte, Edith Terenzi se sumó al bloque de los denominados «aliados dialoguistas». Su respaldo fue parte de un acuerdo más amplio con bloques provinciales, cuya participación resultó decisiva en un escenario de números extremadamente ajustados. Ambas legisladoras coincidieron en que la reforma es un paso hacia el ordenamiento de las reglas de juego laborales en un contexto de estancamiento económico.
Un futuro de cambios estructurales en el trabajo
Con el resultado de esta votación, Chubut queda con una representación dividida frente a una ley que promete transformar el vínculo entre empresas y trabajadores. El proyecto aprobado incluye puntos polémicos como la creación de un «banco de horas», cambios en el sistema de licencias por enfermedad, la posibilidad de negociar salarios por empresa y nuevas limitaciones a los servicios esenciales durante las huelgas.
Ahora, la atención se traslada a la Cámara de Diputados. Allí, el oficialismo buscará replicar la estrategia de alianzas para sancionar finalmente una ley que, según sus impulsores, acabará con la «industria del juicio», pero que para sus detractores abre una etapa de incertidumbre y precarización para el trabajador argentino.




