Ritondo, Sáenz y Zago pidieron dar de baja la modificación que reduce el salario durante licencias por enfermedad. «Nadie elige accidentarse o enfermarse», sostuvo el gobernador de Salta. El ministro Kicillof advirtió sobre el impacto en la salud.
A días de que la reforma laboral comience su tratamiento en la Cámara de Diputados, el oficialismo enfrenta una rebelión de sus propios aliados. Varios dirigentes de bloques que acompañan al Gobierno manifestaron en las últimas horas su rechazo al artículo 44 del proyecto, que establece una reducción salarial para trabajadores durante licencias por enfermedades inculpables, y exigieron su eliminación.
Según Noticias Argentinas , la presión sobre el oficialismo crece mientras se acerca la votación en la Cámara baja, donde los votos de la oposición dialoguista serán clave para aprobar la iniciativa.
Ritondo: «Dar de baja el artículo 44»
El jefe de la bancada de diputados del PRO, Cristian Ritondo, fue uno de los primeros en manifestarse en contra del polémico artículo. En su cuenta de X, sostuvo que «la mejor manera de lograr la ley de modernización laboral es dando de baja el artículo 44».
El mensaje del presidente del bloque macrista marca una distancia clara con el texto aprobado en el Senado y anticipa una negociación dura en Diputados.
Sáenz: «Nadie elige accidentarse o enfermarse»
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, fue más explícito y adelantó la postura de los bloques que responden a su liderazgo. «Los diputados de Innovación Federal, Independencia y Elijo Catamarca no van a votar el art. 44 (Modificación del art. 208 LCT)», afirmó.
En su mensaje, Sáenz explicó los motivos de su rechazo: «Accidentes y enfermedades inculpables. Remuneraciones al 50% o 75% según el caso. Si fue un error, lo más justo y prudente es corregirlo y, mucho mejor, eliminarlo. Nadie elige accidentarse o enfermarse».
Y agregó: «Tenemos la responsabilidad y obligación de dar garantías y certezas con esta nueva ley y no generar incertidumbre y angustia a los trabajadores».
Zago: «Modernizar no es votar a libro cerrado»
El diputado Oscar Zago, cercano al bloque de La Libertad Avanza, también se sumó a las críticas. «Hay artículos que se aprueban con una velocidad admirable… casi tanto como el silencio posterior», deslizó en X.
Y remarcó: «La reforma laboral necesita modernización urgente y el MID va a acompañar, siempre y cuando se elimine el artículo 44. Modernizar no es votar a libro cerrado».
Las declaraciones de Zago son particularmente relevantes por su cercanía con el oficialismo y porque anticipan que el artículo 44 podría quedarse sin los votos necesarios para su aprobación.
Kreplak: «Inhumano por donde se lo mire»
En la vereda de enfrente, el ministro de Salud de la gestión bonaerense de Axel Kicillof, Nicolás Kreplak, se refirió al tema desde una perspectiva sanitaria y advirtió sobre las graves consecuencias que podría tener la norma.
«Uno de los principales problemas epidemiológicos en Argentina y el mundo son las enfermedades crónicas. Requieren controles, cuidados y tratamientos continuos y a tiempo. Si la reforma laboral saca ese tipo de licencias y descuentan del sueldo cuando tenés que cuidarte, va a generar un inmenso aumento de la morbimortalidad», advirtió en X.
Kreplak recordó que «otro problema es el cuidado que se le debe dar a las enfermedades contagiosas, como tuberculosis o sarampión, o las enfermedades más complejas que requieren mayores tiempos de cuidados, tratamientos y en muchos casos reducción de todo tipo de actividades, como la laboral, por ser pacientes inmunocomprometidos».
Y cerró con contundencia: «Es un verdadero descalabro. Inhumano por donde se lo mire. No lo podemos normalizar».
Un artículo que amenaza con hacer naufragar la reforma
La presión de los aliados y las críticas de la oposición ponen al oficialismo en una encrucijada de cara al tratamiento en Diputados. Mantener el artículo 44 podría significar perder los votos necesarios para aprobar la totalidad de la reforma, mientras que eliminarlo implicaría reconocer un error en la redacción original y ceder ante las presiones.
En los próximos días se definirá si el Gobierno negocia una modificación o si insiste con el texto llegado del Senado, arriesgando el éxito de una de sus iniciativas emblemáticas.




