En un nuevo capítulo de alta tensión geopolítica, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes el despliegue de su mayor poderío naval hacia Medio Oriente
El portaaviones USS Gerald R. Ford, que hasta ahora cumplía funciones en aguas del Caribe, cambiará de rumbo para posicionarse estratégicamente frente a las costas de Irán. La medida busca elevar al máximo la presión sobre Teherán en el marco de las negociaciones por un nuevo acuerdo nuclear.
De la captura de Maduro al despliegue en Medio Oriente
El Gerald R. Ford no es un navío cualquiera; se trata de la pieza más moderna y de mayor envergadura de la Armada estadounidense. Recientemente, este buque fue protagonista en la región tras participar en las operaciones en Caracas que resultaron en la captura de Nicolás Maduro. Sin embargo, ante la falta de un consenso definitivo con la administración iraní, Washington ha decidido reasignar sus activos militares.
Según información que fue extraída del medio DW, el mandatario estadounidense fue tajante al ser consultado en la Casa Blanca: «Si no tenemos un acuerdo, el portaaviones será necesario». El Ford se unirá en los próximos días al grupo de ataque del USS Abraham Lincoln, consolidando una «fuerza muy grande» en el Golfo Pérsico.
El factor Irán: ¿Hacia un cambio de régimen?
La movilización militar ocurre mientras ambos países mantienen diálogos abiertos en Omán desde el pasado 6 de febrero. No obstante, las advertencias de Trump han sido constantes. El presidente aseguró que, de no alcanzarse un pacto, la situación podría ser «muy traumatizante» para Irán, activando una segunda fase de presión militar y económica.
Tras una ceremonia con los militares que participaron en la caída del régimen venezolano, Trump se refirió a la posibilidad de un cambio de gobierno en el país asiático. «Eso sería lo mejor que podría pasar», afirmó, criticando las casi cinco décadas de disputas diplomáticas que, según su visión, no han dado resultados concretos mientras se perdían vidas en el camino.
Logística y reparaciones pendientes
A pesar de la urgencia del despliegue, el cronograma operativo del Gerald R. Ford presenta desafíos. Se estima que la tripulación no regresará a su puerto base en Virginia hasta finales de abril o principios de mayo. El buque tenía programado un ingreso a dique seco para reparaciones estructurales de importancia, las cuales deberán postergarse ante la prioridad que Washington le otorga hoy a la contención de la república islámica en Medio Oriente.




