Tras la salida de Nicolás Maduro, el gobierno de Donald Trump otorgó licencias totales a Chevron, Repsol, Eni, BP y Shell
En una medida que termina de configurar el nuevo orden político y económico en el Caribe, el gobierno de los Estados Unidos emitió este viernes dos licencias generales que permiten la reanudación total de operaciones petroleras en Venezuela. La decisión beneficia directamente a multinacionales de peso global como Chevron, Eni, Repsol, BP y Shell, marcando el fin de años de bloqueos y sanciones.
Tras la salida de Nicolás Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, Washington retoma el control de las exportaciones de crudo bajo un estricto marco legal.
Un sector que busca recuperar su brillo histórico
Las nuevas disposiciones no solo autorizan transacciones de las compañías mencionadas, sino que abren la puerta a nuevos contratos e inversiones para cualquier empresa interesada. Este giro estratégico se produce luego de que Caracas aprobara una nueva ley de hidrocarburos que facilita la inversión extranjera, eliminando restricciones que durante décadas frenaron el crecimiento del sector.
Según informó DW, las relaciones entre la Casa Blanca y el nuevo gobierno venezolano atraviesan su mejor momento. El presidente Donald Trump calificó la gestión de Delcy Rodríguez como un «gran trabajo» y confirmó su intención de visitar el país sudamericano próximamente, subrayando que la estabilidad actual permite proyectar a Venezuela nuevamente como una potencia energética.
Control financiero y auditoría de ingresos
A pesar de la apertura, el Departamento del Tesoro de EE.UU. mantiene una vigilancia férrea. Todos los ingresos derivados de la venta de crudo se depositarán provisionalmente en cuentas bancarias gestionadas en Qatar. Esta medida, supervisada por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca evitar que los fondos sean bloqueados por litigios internacionales que el Estado venezolano arrastra del pasado.
El camino hacia la recuperación no será instantáneo. Si bien en 2025 la producción alcanzó los 1,2 millones de barriles diarios, las empresas deberán invertir miles de millones para alcanzar los 3 millones de barriles que el país producía a principios de siglo. Además, las licencias prohíben estrictamente cualquier vínculo comercial con naciones como Rusia, Irán, China, Corea del Norte o Cuba, alineando la producción venezolana exclusivamente con el bloque occidental.




