En un giro diplomático sin precedentes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su intención de viajar a territorio venezolano
Aunque no precisó una fecha exacta, el mandatario ratificó el reconocimiento oficial de Washington hacia la actual gestión interina en Caracas, consolidando un nuevo esquema de relaciones bilaterales tras la salida de Nicolás Maduro del poder.
Un nuevo aliado estratégico en la región
Desde los jardines de la Casa Blanca, Trump fue contundente al ser consultado sobre la legitimidad de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. «Ya la estamos reconociendo, estamos trabajando con ellos», afirmó el republicano. Además, calificó la labor de la mandataria como «excelente» y aseguró que el vínculo actual entre ambas naciones es «tan sólido como uno podría desear».
Estas declaraciones se dieron minutos antes de que el presidente partiera hacia Carolina del Norte. Allí, tiene previsto reunirse con las fuerzas militares que participaron en la captura de Maduro el pasado 3 de enero, quien actualmente se encuentra en Nueva York a la espera de un juicio por narcotráfico. Según la información proporcionada por DW, este escenario obligó al chavismo a reestructurar su cúpula, situando a Rodríguez al frente del Ejecutivo.
Petróleo y asistencia humanitaria: los ejes del acuerdo
El acercamiento no solo es político, sino también económico y social. Trump destacó el marco alcanzado para que petroleras extranjeras retomen la producción de crudo en Venezuela, siempre bajo la supervisión de Washington. «El petróleo está saliendo; nosotros nos encargamos de refinarlo porque somos los únicos con esa capacidad», explicó el mandatario, subrayando el beneficio financiero que esto reporta para la reconstrucción del país caribeño.
En sintonía con este deshielo, este mismo viernes arribó a Caracas un cargamento de seis toneladas de insumos médicos provenientes de Estados Unidos. La encargada de Negocios, Laura Dogu, confirmó que este envío busca apuntalar la recuperación del sistema sanitario venezolano, marcando un hito en la asistencia directa tras años de sanciones y bloqueos.




