La escalada bélica en Medio Oriente encendió todas las alarmas en Europa. Tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, la Unión Europea salió a dar una respuesta contundente que combina condena, alerta máxima y acciones concretas.
La alta representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, calificó este sábado a Irán como «una grave amenaza para la seguridad mundial» y anunció que se está retirando de la región al personal no esencial del bloque comunitario. En un mensaje publicado en redes sociales, Kallas fue directa: «El régimen iraní ha matado a miles de personas». Según DW.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió «la máxima moderación» a todas las partes y advirtió sobre la importancia crucial de «garantizar la seguridad nuclear y prevenir cualquier acción que pueda agravar aún más las tensiones». En una declaración conjunta con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ambos dirigentes reafirmaron el compromiso del bloque con la estabilidad regional y recordaron las amplias sanciones ya impuestas contra Teherán, incluyendo la reciente inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas. Mientras tanto, la red consular europea trabaja a toda máquina para facilitar la salida de ciudadanos de la UE de la zona de conflicto.
Kaja Kallas: «El régimen iraní ha matado a miles de personas»
La alta representante de Exteriores de la Unión Europea no se anduvo con rodeos al referirse a la situación en Irán. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Kaja Kallas vinculó directamente al régimen iraní con la muerte de miles de personas y calificó de «peligrosos» los últimos acontecimientos en Medio Oriente.
«Los programas nucleares del régimen iraní y su apoyo a grupos terroristas suponen una grave amenaza para la seguridad mundial», afirmó la jefa de la diplomacia europea, en una declaración que eleva el tono de la confrontación con Teherán.
Kallas también informó sobre las medidas concretas que está tomando la UE ante la escalada: «Se está retirando de la región al personal no esencial de la UE». Además, aseguró que la red consular del bloque «está plenamente movilizada para facilitar las salidas de los ciudadanos de la UE» de la zona de conflicto.
La funcionaria agregó que había conversado con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, y con otros ministros de la región, y apuntó que la UE «está coordinándose estrechamente con sus socios árabes para explorar vías diplomáticas».
Von der Leyen y Costa: «Máxima moderación y protección de civiles»
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, emitieron una declaración conjunta en la que expresaron su profunda preocupación por los acontecimientos y pidieron contención a todas las partes.
«Garantizar la seguridad nuclear y prevenir cualquier acción que pueda agravar aún más las tensiones o socavar el régimen mundial de no proliferación es de importancia crucial», señalaron ambos dirigentes.
En su mensaje, pidieron «a todas las partes que ejerzan la máxima moderación, que protejan a la población civil y respeten plenamente el derecho internacional». La referencia a la protección de civiles y al derecho internacional humanitario busca poner límites a la escalada militar.
«Los acontecimientos en Irán son muy preocupantes. Seguimos en estrecho contacto con nuestros socios en la región», dice el comunicado, donde ambos dirigentes reafirmaron su «firme compromiso con la salvaguardia de la seguridad y la estabilidad regionales».
Von der Leyen y Costa aseguraron que tomarán «todas las medidas necesarias para garantizar que los ciudadanos de la UE en la región puedan contar con nuestro pleno apoyo», en línea con las acciones de evacuación ya iniciadas.
Sanciones y terrorismo: la Guardia Revolucionaria en la mira
La declaración de los líderes europeos también recordó el historial de medidas restrictivas impuestas por Bruselas contra Teherán. «Hemos adoptado amplias sanciones en respuesta a las acciones del régimen asesino de Irán y de la Guardia Revolucionaria», afirmaron.
El dato más relevante es que la pasada semana, la UE incluyó formalmente a la Guardia Revolucionaria iraní en la lista de organizaciones terroristas del bloque comunitario, una decisión de alto impacto político y diplomático.
Además, Von der Leyen y Costa destacaron que la UE «ha promovido constantemente los esfuerzos diplomáticos destinados a abordar los programas nucleares y balísticos mediante una solución negociada», una referencia a las conversaciones que hasta hace pocos días se desarrollaban en Ginebra.
El contraste con las negociaciones de Ginebra
La escalada militar de las últimas horas contrasta fuertemente con los avances diplomáticos que se habían registrado apenas días atrás en Ginebra, donde Irán y Estados Unidos habían logrado «progresos significativos» en las conversaciones mediadas por Omán, con la participación clave del argentino Rafael Grossi, director general del OIEA.
Las partes habían acordado continuar las conversaciones a nivel técnico en Viena y una nueva ronda negociadora en menos de una semana. Sin embargo, los bombardeos de Estados Unidos e Israel en territorio iraní y las represalias de Teherán dejaron ese proceso en suspenso.
La Unión Europea movió sus fichas ante la escalada bélica en Medio Oriente. Con Kaja Kallas calificando a Irán como «grave amenaza para la seguridad mundial» y anunciando la evacuación de personal no esencial, y Ursula von der Leyen pidiendo «máxima moderación», el bloque comunitario intenta equilibrar la condena con la necesidad de proteger a sus ciudadanos y evitar una conflagración regional. Las sanciones ya están impuestas, la Guardia Revolucionaria ya está en la lista de organizaciones terroristas y la diplomacia, por ahora, parece en un segundo plano. Mientras las bombas caen sobre Irán y las represalias se multiplican, Europa observa con temor y se prepara para lo peor.




