Juicio Cuadernos: Calcaterra y Roggio se negaron a declarar; Taselli denunció «aprietes» de Baratta.
La jornada de este martes en el juicio oral por la Causa Cuadernos estuvo marcada por el silencio de los principales empresarios «arrepentidos» y el crudo testimonio de otros imputados que cuestionaron la veracidad de las anotaciones del chofer Oscar Centeno o denunciaron extorsiones por parte de exfuncionarios kirchneristas.
El silencio de los «peces gordos»
Tal como se preveía, los empresarios más prominentes citados para hoy optaron por hacer uso de su derecho a no declarar. Ángelo Calcaterra (ex dueño de IECSA y primo de Mauricio Macri) y Aldo Roggio (Benito Roggio e Hijos) se negaron a responder preguntas ante el Tribunal Oral Federal 7.
Ambos mantienen su condición de imputados colaboradores, pero reservaron su exposición para etapas posteriores del debate. En la misma línea se mantuvieron Javier Sánchez Caballero (colaborador de Calcaterra), Armando Loson(Albanesi) y el chofer Hernán Del Río, quien se mostró «aterrado» según sus testimonios previos leídos en la sala.
Taselli: «No te hagas el boludo, esto es en dólares»
El testimonio más impactante fue el de Alberto Taselli (79), titular de una empresa de transformadores eléctricos. El empresario admitió haber entregado un total de 300.000 dólares a la mano derecha de Julio De Vido, Nelson Lazarte, pero bajo un esquema de «apriete».
“Baratta me puso un papelito en el escritorio con un ‘1’. Me dijo: ‘Esto es para la campaña’. Después empezaron a apretarme. Me llamó y me dijo: ‘No te hagas el boludo porque esto es en dólares y no en pesos’”, relató Taselli.
El industrial aseguró que se sentía «obligado» a pagar porque el Estado era su único cliente y temía por la continuidad de su empresa y el sueldo de sus empleados.
«Un invento de Centeno»
Por su parte, Carlos Mundin (dueño de la constructora BTU) lanzó una dura ofensiva contra las pruebas del caso. Afirmó que las anotaciones de Centeno son un «invento» y aseguró que puede probarlo mediante los registros de las antenas de telefonía celular, que lo ubicarían lejos de los lugares de los presuntos pagos en los horarios señalados.
Mundin también calificó de «inverosímil» la acusación de entrega de bolsos con dinero en el restaurante Croque Madame: “Es un lugar abierto, a la vista de todo el mundo. Hay videos donde salgo solo con una carpeta de trabajo”, sentenció.
Cruce entre la Fiscalía y el Tribunal
Al inicio de la audiencia, la fiscal Fabiana León manifestó su malestar por la existencia de canales de comunicación informales (vía WhatsApp) entre las defensas y el Tribunal que excluyen al Ministerio Público. Reclamó «acceso igualitario a la información» para evitar controversias procesales que puedan afectar la transparencia del juicio.
La audiencia finalizó a las 14:49 y el tribunal convocó a las partes para continuar con las indagatorias el próximo martes a las 9:00.




